Agradecido al Creador y mi cuerpo de haber cumplido un año más con vida.

En mi opinión publicada en este mismo espacio el 25 de octubre pasado, sobre la detención del General Salvador Cienfuegos Zepeda, señalé que al parecer su detención solo se basaba en declaraciones de testigos protegidos, supuestos mensajes vía BlackBerry y como una medida desesperada de Trump para dar una imagen de eficaz en el combate al narcotráfico de cara a las elecciones, e inclusive con ese actuar ayudar al Presidente López. Fue vergonzoso que funcionarios de la “CuatroTé” aplaudieran la detención como triunfo de estos, Al comparecer ante la juez de la causa, él se declaró inocente por lo que revirtió la carga de la prueba a la fiscalía y esta desestimó dichos cargos, proceso penal que queda vigente, por lo que no concluye dicho juicio en el país vecino y se le podría revivir posteriormente. Regresa a nuestro país, sin orden de aprehensión en su contra y simplemente deberá defenderse en una carpeta de investigación integrada de última hora con las supuestas pruebas aportadas por el gobierno americano, las cuales deberán ser evaluadas a la luz del derecho procesal penal de nuestro país. Sin embargo desde este momento debe quedar claro que el general en ningún momento pisará cárcel alguna México. A raíz de este pésimo manejo de la detención por parte del presidente se causó una gran molestia al interior de las fuerzas armadas, quien condenó en un principio que junto al general se juzgara a todo el ejército y marina nacional, pero podemos afirmar que la acusación es completamente inverosímil y no tiene sustento alguno. 

Es dable enfatizar que el abogado penalista Juan Velásquez, ante la pantalla del programa de Carlos Marin, disertó sobre la inusitada detención del ex Secretario DE la Defensa Nacional, invocando conforme a derecho, la ilegal privación de la libertad del General Salvador Cienfuegos  que la Fiscalía de USA vulneró el acuerdo bilateral celebrado entre ambos países, dejando de actuar como lo marca el Convenio, que lo conducente debió solicitar la detención en México al gobierno de López Obrador con fines de extradición, sustentado en las pruebas de que se acreditara su probable responsabilidad. Otro error garrafal fue la falsedad que exista la cofradía o sindicato en las fuerzas armadas mexicanas, ese se llama” política. ficción”  como dijera el clásico. Porque a partir de su regreso al país el General Cienfuegos, una revista digital Eme/Equis, narrada como una novela ficticia, que el autor se merece un “Oscar” como relato de una serie del pasado, La Isla de la Fantasía., que existe una cofradía de Generales quienes indignados “presionaron al gobierno de su Comandante de las Fuerzas Armadas Andrés Manuel López Obrador” y éste ante la presión delegó a  Marcelo Ebrard hiciera el reclamo ante el gobierno del “amigo” Trump (que es consabido los norteamericanos no tienen amigos, sino tan solo intereses económicos) la única agrupación es la de artilleros que se integraron para fines de solidaridad al fallecer un militar de esa división en cooperar con una cuota económica para ser entregada a su esposa del compañero acaecido. Y otra no formal de General del Estado Mayor Presidencial con fines distintos a cualquier injerencia política 

El quid lo fue sobre el punto analítico jurídico de abogado Juan Velásquez, sobre la violación de los Tratados Internacionales de cooperación entre ambos países, quien sugirió lo que debía hacer el gobierno mexicano para salvar el honor nacional y resarcir el agravio a la dignidad del Ejército, y fuese exigido a Estados Unidos la extradición del ex secretario de la Defensa Nacional. La petición era improbable porque no había en México una investigación ministerial contra el divisionario y menos aún la necesaria orden de aprehensión. Sin embargo, así fuera por explicable coincidencia en el propósito esencial, esa misma semana, el 26 y 27 de octubre, el canciller Marcelo Ebrard reclamó verbalmente el hecho al embajador de Washington, Christopher Landau, y envió una nota diplomática expresando el “profundo extrañamiento” del gobierno mexicano No se le resta sus méritos al canciller por su labor, y  nobleza obliga que  López Obrador, reculó y asumió su deber de defender al Ejército Mexicano,  ya que ¿si no hay confianza en la un asunto de esa naturaleza, ¿cómo podría existir confianza para otros variados tratos como comerciales con México?

Se sabe en las filas del Ejército Mexicano la incólume trayectoria del ex Secretario Cienfuegos quien se destacó como el primero en su aprovechamiento escolar militar, después de dejar el cargo, siempre ha seguido siendo sencillo y respetuoso, sin escoltas actualmente, no tener vida faraónica, jefe de una familia integrada, con valores sólidos, tuve la oportunidad de conocerlo en una ocasión, mostrando caballerosidad y agudeza mental como receptivo, y buen orador. Cienfuegos Zepeda de 72 años estuvo destacado como comandante de las regiones militares de Jalisco, Ciudad de México y Chiapas, además de una carrera destacada en el ejército mexicano, del que fue militar activo desde el 23 de enero de 1964 hasta el año 2018, inclusive fue director del Heroico Colegio Militar. Por ello, escribí y lo sostengo fue una afrenta al uniforme verde olivo, que los exhibió como seres deleznables ante los norteamericanos. Hacer tendencias negativas y confusas en torno a los militares no tiene ningún sentido, las fuerzas armadas no amenazan con su poder a nadie y mucho menos a gobiernos o personas. El poder militar sirve a México. Lo del general Cienfuegos fue una injusticia, como lo seguirá siendo la detracción en contra de los militares. Ergo, es un embuste la cofradía en el ejército.

Jugadas de la Vida.

“Es evidente que no anhelamos ningún poder, porque el poder supremo de la Federación se divide en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, perfectamente definidos en nuestra Carta Magna” General Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa. (Discurso del pasado 20 de noviembre, fecha conmemorativa del Día de la Revolución Mexicana)

Twitter: @ldojuanmanuel