Jesús Emilio de Leo

El pasado miércoles 25 de noviembre todos los medios de comunicación se vieron inundados con la noticia de que Maradona había muerto. Como muchas veces ocurre con personajes que se convierten en fenómenos de la cultura popular, su muerte encierra misterios. El hecho concreto es que a una semana de haber cumplido 60 años, Diego Armando Maradona dejó de existir. 

La prestigiada British Broadcasting Corporation (BBC), el medio público inglés por excelencia, se apresuró a tratar de enlistar las hazañas del futbolista argentino. El “gol del siglo”, considerado el relato más conocido por haber sido la anotación de la venganza, cobrada por la escuadra argentina a la inglesa, después de haberse sucitado la guerra de las Malvinas, derivó en el triunfo sudamericano en el Mundial México 86. Una segunda hazaña fueron los cuatro goles que le anotó a su equipo del alma, al Boca Juniors, pero con la camiseta del Argentino Juniors, de la cual,  el propio jugador, en su autobiografía “Yo soy el Diego de la gente” relata que en una ocasión escuchó al portero del Boca referirse a él con el mote “gordito” y eso fue motivo suficiente para asegurar que se desquitaría. El tercer momento, fue el del único campeonato que ganó Maradona en su natal Argentina, el desenlace fue 3 a 0, resultando ganador el Boca sobre el River. El medio inglés cierra las anécdotas reseñando como el jugador reestableció el ánimo argentino depués de que rumbo a la clasificación al Mundial de Estados Unidos 94, la selección de su país había perdido frente a Colombia y sólo le quedaba como única oportunidad enfrentarse a Australia. El pueblo argentino consideró que la única salvación que tenían era Maradona, quien por esas fechas ya estaba inmerso en varios escándalos de tipo personal. Maradona regresó, calificaron al mundial y debutaron frente a Grecia, ese fue el encuentro en el que concluyó sus participaciones en competencias internacionales. 

Maradona inspiró la publicación de diez títulos, entre los que destacan, Yo soy el Diego, El último Maradona, Conocer al Diego: relatos de la fascinación maradoniana, 10 gracias Maradona, D1os: miradas sobre el mito Maradona, Vivir en los medios: Maradona off the record, México 86: mi mundial, mi verdad y el más reciente, Todo Diego es político, escrito por diez mujeres. También motivó varias películas y documentales, sobresale el del cineasta Asif Kapadia, quien reseña los momentos de Maradona en Nápoles, a la que considera la mejor etapa del futbolista, la de mayor desempeño pero también la de su relación con la mafia y su adicción a la cocaína. 

Coincidente con la celebración de la XV edición de la Copa Mundial de Fútbol Estados Unidos 94, Jorge Larraín, fundador y primer director del Departamento de Estudios Culturales de la Universidad de Birmingham, publicó su ensayo, La identidad latinoamericana, en el cual trata de identificar los cuatro momentos que definieron a la cultura de la región. Asegura que el más simbólico es la Conquista, encuentro determinado por una asimetría del poder representado en las diferencias militares, económicas y tecnológicas. El segundo es el de las independencias nacionales, las cuales emergieron por la influencia del pensamiento racionalista europeo. Otro más, fue la Primera Guerra Mundial, promotora del surgimiento de la clase media. Y para identificar la cuarta etapa que enuncia el autor, es necesario tomar en cuenta su origen chileno, ya que menciona que fue el fracaso de los regímenes populistas lo que derivó en el establecimiento de dictaduras en el sur del continente. 

De la Conquista, es necesario destacar que el autor incorpora en su análisis, los poemas y mitologías indígenas, en los cuales considera que siempre ha estado presente la idea de la historia como destino y catástrofe, además de argumentar que la idea de progreso no existía, ya que su mundo se volvía al pasado y su concepción del tiempo era cíclica y repetitiva. El segundo momento lo asocia a un ingrediente racial, ya que la mezcla española, india y negra fueron consideradas como una condición que no hacía posible la civilización. En la tercera etapa intenta revalorar al movimiento indigenista para contraponerse al legado europeo y a algunos autores como Ortega y Gasset o Waldo Frank, quienes propusieron un bosquejo de las características de la identidad latinoamericana, en la cual prevalece lo emocional, una propensión a la imitación, a la mentira y una voluntad débil para favorecer la falta de previsión. Y es en la última etapa, en la vivió Maradona, en la cual se colapsaron los sueños socialistas, pero permaneció intacta la religiosidad popular, característica necesaria para entender por qué las habilidades de Maradona han sido interpretadas como hazañas divinas que le fueron otorgadas para vengar a este continente de los países colonizadores, haciendonos creer que hasta Dios estaba de nuestro lado al meter la mano para anotar un gol.