Oaxaca.- La diputada “independiente” Aleida Serrano Rosado, denunció desde la tribuna, la corrupción imperante entre los diputados miembros de la Comisión anticorrupción y la de vigilancia del OSFEO pero, curiosamente, no pasa nada. Es una denuncia de alto impacto sin embargo los diputados y demás autoridades guardan silencio cómplice. Es una vergüenza que marcará a las 64 legislatura.  

       Aleida acusa que el diputado Fredy Delfín Avendaño presidente de la comisión anticorrupción, a través de su asesora Claudia Ivette Soto Pineda vende protección a muchos presidentes municipales para salvarlos de las auditorías de la OSFE. La versión de la diputada “independiente” indica que la venta de protección opera mafiosamente sin que ninguna autoridad intervenga.

       Argumenta que Gabriel Delfín, primo del diputado Fredy, sin ninguna comisión oficial, acude a todas las negociaciones que hace el legislador con los presidentes municipales para “orientarlos” de cómo salvar las auditorías y solventar cualquier desvío de recursos públicos. En esta trama cuasi delincuencial, comenta la señora Serrano, participan además del diputado y su primo, la señora Marisol Abigaíl Castro Ruiz quien se dice fiscalista de la consultora “Consulting Management Resource SC”. Esta empresa es la que “limpia” los expedientes para que los apruebe la OSFE. Son más de una veintena los Ayuntamientos que participan: Etla, Cuatro Venados, Laollaga, Tlaxiaco, Taviche, Tejalapan, Yosondúa, etc.

       ¿Alguien duda de que se trata del PEOR congreso?

                            AVASALLADORES

        La actitud opresora de dos de los políticos morenistas más criticados por su despotismo, el diputado Benjamín Robles “Carasucia” y el senador Salomón Jara, causa estragos en el (peor) Congreso local. Su actitud misógina y sus ambiciones por controlar todo en la Cámara, los lleva a una intentona que, quien sabe que resulte: quieren imponer nuevamente a Cesar Morales Niño el eficiente achichincle del chilango traído de Michoacán, como presidente de la mesa directiva. Fue presidente en el primer año de este Congreso.

       Ya se imaginarán la algarada que provocaron por su desmedida ambición. El reglamento interno indica que en el tercer año legislativo toca presidir la mesa directiva a un diputado de los partidos minoritarios. En este caso al que le correspondía era al diputado del PES, Arsenio Mejía. Todo iba bien hasta que las legisladoras no aceptaron el ordenamiento y, en nombre del feminismo, propusieron que fuera una de ellas la presidenta de la Cámara.

       Se lanzaron al ruedo Aurora López Acevedo y la ex panista Victoria Cruz Villar. El pretexto que les encontraron fue que Aurora es la única del partido verde ya que Victoria es una panista vergonzante que, por convenir a sus intereses, brincó a la bancada del PVEM. Por lo tanto no conformaban una fracción. Por no ponerse de acuerdo, a las mujeres se les fue la oportunidad no obstante que la mayoría ya había votado por una propuesta sensata: que la diputada que obtuviera 28 votos sería la nueva presidenta. Todas se trenzaron en sus divergencias y se hicieron bolas.

       El pleito vino como anillo al dedo a la dupla de gandallas. Les abre las posibilidades de poner un lacayo en el control de la mesa directiva. Si el senador Jara vuelve a controlar la presidencia de la JUCOPO lo ideal para sus intereses sería que su socio “Carasucia” ponga nuevamente a su amanuense en la mesa directiva. Sería el control absoluto del llamado poder legislativo ¿Y los diputados de la mayoría morenista? Ah, esos solo sirven para alzar el dedo y hacer negocios particulares.

                        LEGISLAN A MODO

       Así como estos legisladores del (peor) Congreso de Oaxaca, hacen leyes al vapor, sin consenso, hay quienes llegan al extremo de legislar por consigna como lo hicieron con la Ley para prohibir los alimentos chatarra que, según acusan organizaciones empresariales, fue un dictado del subsecretario de Salud Hugo López Gatell, Pero de esto les cuento en próxima entrega.

       Para comerciantes, sectores empresariales y la ciudadanía en general, las leyes modificadas, generadas y aprobadas por los diputados de la 64 Legislatura, se mantienen inoperantes y únicamente han servido para fines mediáticos.

       Fue una legislación “sin pies ni cabeza” dice Maximiliano Néstor Ortiz Jiménez, presidente de la Organización Benito Juárez, Artesanos, Locatarios y Comerciantes de Oaxaca (OBJALCO). Hace un año que fue aprobada y a la fecha no existe información oportuna y correcta sobre esta ley por lo que persiste la venta de estos productos.