Dr. Arturo David Vasquez Urdiales. 

Colaboración para la Maestría en escritura creativa del Español de la Universidad de Salamanca.

Primero: El criterio estético es elíptico. La primera grandeza del ente estético es la apreciación de la percepción del arte de narrar. Márquez nos crea un cosmos lúdico, imposible, improbable, mágico, quirúrgico, en un juego de 28 palabras: Es el microrrelato glosa y biblia de Cien Años de Soledad. Sin el narrar, los seres humanos somos menos. No puede usted imaginar a su barrio, su edificio o su oficina, trabajo o dependencia, sin la cotidiana narrativa del ente humano. Es un derecho pro persona. De hecho, estoy convencido que además de la necesidad de recolectar, cazar, sembrar, ser nómada y conquistar, fue la necesidad narrativa la que construyó el idioma, formo a Nuestras Madres Evas y realizó la magia de la evolución del cerebro del homínido evolucionado. No veo a Madre Eva, dictando catedra de puericultura en el diario quehacer. La veo más bien, hablando con hijas nietas e iguales y “echando chisme” de los primarios sucedidos en la aldea, o tribu nómada transitoria, allá en la noche de los tiempos, allá en el Matusalén de la vida.

Analizamos no la obra de García Márquez, sino el microrrelato, sin duda de las primeras 28 palabras de su obra hércules “Cien Años de Soledad”. Y encontraremos que la teoría de la narrativa se consignó en esas 28 palabras.

Independientemente del existir en cuanto expresar, esta narrativa conceptualiza el cimiento del lenguaje en tanto ser, expresión y transmisión de conocimiento, y nos deja en la libido de la obra. ¿Qué sigue?

Pensemos en narrativa pero también en nuestros primeros 28 ladrillos; Sin la narrativa el experto en ciencias forenses no puede presentar al señor fiscal el resultado de su investigación, éste a su vez, con la fuerza de la ciencia, no puede construir en el argumento, la teoría del caso, que debe de pasar por el razonamiento del juez para el dictado del acceso a la justicia y el pago a la reparación del daño de la víctima. El ejercicio de reproche al imputado se da en la Sala de Jurados, por conducto de la narrativa, la expresión de los criterios de acusación y defensa, el desahogo oral de las pruebas, la cientificidad de las mismas, y el alegar (narrar de nuevo) alegar de bien probado.

En su intelecto, el Colegiado de Jueces, Magistrados o Gran Jurado, deberán de abrevar lo narrado, reducirlo a silogismos comprensibles y arrojar al mundo real una sentencia que puede, incluso, privar a la persona juzgada, de la vida, de su libertad, de sus bienes, posesiones o derechos, a través del citado ejercicio de reproche que el Estado ha depositado en las manos de seres humanos altamente capacitados, éticamente formados, honestamente educados, para asimilar la narrativa, valorarla y pronunciarse. Tal es el valor de la narrativa que constituye, sin lugar a dudas, la piedra capital de la democracia, obviamente, el cuidado de la Vida, De la Libertad, de la Independencia y de la existencia de nuestra sociedad en tanto humana y civilizada. Dicho de otra forma, la narrativa cuida los valores humanos y la civilización que conocemos, permitiéndonos al apreciar, comprender el ejercicio contrapuesto para derivar en la conclusión: libre o no libre, culpable o no culpable, ganador o vencido.

Resumamos en nuestra vida pasional y humana, quizá más compleja, un sencillo sí o no. Me amas o no me amas. Mira que la indiferencia mata. Pero la indiferencia también es un comunicado, puede ser defensa o transmisión de ideas.

Hoy nuestras juventudes dictatoriales dirán con enojo: “Me dejaste en visto” ante el desplante y la desfachatez de lo frio e insensible, que no es más que el castigo preciso a la ignorancia de la narrativa y el malévolo ejercicio de castigar al castigado:

“El que no responde ya contestó” diría Arturo V. Urdiales y ese fenómeno es una forma acrecentada de defensa o de expresión creativa del lector.

Sin caer el tentasionario de atribuir el todo a la narrativa, que sí lo es, ensanchamos la cohesión de lo imposible, sin narrativa no hay receta para el amor, la poesía un ejercicio de pasada imposible y el versículo la extrañez de la rima. Elementos heterogéneos contenidos en nuestro primer párrafo sujeto al escrutinio análisis. A la pregunta ¿Es poético? Cuenta con la respuesta: Poético y dramático, elocuente y transformador. Microrrelato que cumple con los contesto de definir y hacer.

SEGUNDO: Para los efectos de este confesionario, nuestro microrrelato sujeto a estudio cumple con los extremos de la narrativa desde el criterio del autor: a la narrativa le falta la influencia de la poética, y a la poética la fuerza de la narrativa, como nos ilustra Augusto Monterroso en “La Tela de Penélope o Quién engaña a Quién”: “haciéndoles creer que tejía mientras Ulises viajaba y no que Ulises viajaba mientras ella tejía…” Al verse comprendida en la afectación estética y la utilidad lúdica que permite al receptor, en otro aspecto al oyente, ser parte indispensable de la historia, atendiendo a los fundamentos del propio derecho del lector, incluyendo los matices de transformar a su parecer el desenlace narrativo incluso antes de leerlo: ““Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo…”

Es indispensable comprender el cimiento estético del relato para que nos golpee de frente y nos conduzca al extremo literario. Me fascina el microrrelato, su éxtasis NARRABLE POR SU SOLO.

TERCERO: TIPO DE ANALISIS LITERARIOS SEGÚN EL ENFOQUE: POR TEXTO Y LENGUAJE: 1.- FORMALISMO: Se trata de la narrativa mágica de García Márquez, él creo la Escuela. 2.- CRÍTICA ESTILISTICA: narrativa impecable. El solo acento del microrrelato da para la obra completa, pero como pieza literaria sólida y diversa nos conduce a la concepción de un estilo propio y mágico. No visto antes de García Márquez: El realismo Mágico, también llamado el Realismo Mágico del Caribe. 3.- ESTRUCTURALISMO: Bien fundado en la narrativa del Realismo mágico por él creado. Sus imprescindibles 28 palabras nos dan el resultado de una micro narración poética y estética, si por estructuralismo entendemos las columnas y las trabes, en consecuencia el microrrelato analizado se considerará como el cimiento de la estructura. Sólido y transparente. 4.- CRÍTICA SEMIOTICA: Quien mira, escucha y siente con atención está obligado a negarse a sí mismo para poder acceder al Otro. Una obra de arte exige zambullirse en su espacio. Y si no aceptamos esta revelación, y no renunciamos a tomar distancias, quien mira la obra de arte está condenado a no ver nada.

La metáfora anterior nos involucra con el tema que estamos abordando en este artículo. Una de sus tesis principales es la siguiente: los sujetos en el proceso de interpretación no acceden al mundo de manera equivalente, por el contrario, la situación en el mundo hace que éstos tengan distintos-diferentes ámbitos de interpretación. En este sentido podemos afirmar que al interior de un mundo los signos pueden tener una situación central o de una exclusión. Así entonces el tema de esta investigación, lo establecemos anotando que la producción-interpretación de los signos no se da siempre de manera equivalente.

La tesis anterior la trabajaremos de manera práctica a través de una ruptura con el modelo que comprende una concepción lineal de la obra de arte. Haremos una crítica al modelo que parte de la situación ideal de un artista que ve un objeto o una escena desde un punto de vista, que presupone debe ser exterior a lo visto, puesto que no podemos ver el ojo con el que estamos mirando. También presupone que el artista produce en una superficie plana un objeto tal que, cuando el espectador se sitúa ante ella en el punto de vista adecuado, tendrá una experiencia visual semejante a la que él tuvo el artista. Nuestro trabajo cuestiona estos planteamientos.

En este sentido la pregunta de investigación que presentamos es la siguiente: ¿Cómo la Semiótica Crítica nos sirve de referente teórico para analizar el sistema de producción sígnica de exclusión? A partir de este cuestionamiento consideramos que no solamente tratamos de describir las relaciones sígnicas o sus contextos, nuestro interés cognitivo busca dar cuenta de los signos de la exclusión y la manera en cómo se generan los nuevos procesos de significación. *

*http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n55/vmendoza.html?fbclid=IwAR2Hk_6CCi-62onb5Wco3mMmBRBObq9XvkZqw95wspHDeXNfR2M-kkwaNoc

Elementos principales de la Ficción: Argumento. Personajes. Puntos de Vista. Tono, Estructura. Argumento indescriptible, solido e inconfundible; Personajes: El coronel Aureliano Buendía, a punto de ser fusilado. El punto de vista es constante. El microrrelato da para aprender de la historia y para engancharse con la historia y para prender al lector. El tono es el mágico creado por el autor. La estructura en 28 palabras nos arrastra a le entrada de la puerta del realismo mágico.

Teoría del Iceberg de Hemingway: En efecto, debajo de las primeras 28 palabras del libro y del microrrelato que en si constituyen, se esconden el ideal del conocer, la magia del hielo ¿Qué es el hielo? El pelotón de fusilamiento. ¡El Coronel va a ser Fusilado! El Jugador de Chejov. Es más complejo que el mismo cuento de Chejov. En el Chejov el drama y la confusión espeluznante es que el jugador después de una noche de ganar, llega y se suicida, en el García Márquez de nuestro microrrelato, la historia, trama y desenlace es uno solo, el Coronel está en el patíbulo y es seguro que recordará el momento en que lo llevaron a conocer el hielo. El hielo adquiere jun significado místico entrelazado con el patíbulo y la sensación de en escasos minutos el coronel ser fusilado.

Particularidades del Relato; según Antonio Sánchez Zamarreño

Comienzo Hipnótico: Indiscutible, las 28 palabras en si son un concepto hipnótico. Condición Centrípeta: se basa en la metáfora, Se conoce como fuerza centrípeta a la fuerza o al componente de la fuerza que actúa sobre un objeto en movimiento sobre una trayectoria curvilínea y que está dirigida hacia el centro de curvatura de la trayectoria. .En el caso que nos ocupa, Márquez dosifica la fuerza Centrípeta y nos recuerda un buen artículo: https://cristalotaku.wordpress.com/tag/fuerzas-centrifugas-y-centripetas-en-literatura/

El Coronel se contrasta en la fuerza centrípeta con el objeto del microrrelato, el fusilamiento inherente a la narrativa y el recuerdo grato del momento en que conoce el hielo. La tristeza de la muerte inminente y la remembranza del momento feliz de conocer el hielo. Eso es magia. Dosificación de indicios: Es la misma trama del microrrelato. Su textura es mágica pero ríspida. El escenario la entraña y el fin equivalente. El recelo y el dolor de morir es el primer indicio que da al lector todo un universo mágico de posibles desenlaces y que al finito otorgan el contraste del silogismo en el Final lapidario, el coronel ¿Muere o no Muere? Es el fin del microrrelato y el inicio de la obra GarciaMarquesina.

En conclusión, el microrrelato “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo…” comprendido en la extensión de microrrelato status conseguido en una unidad solida de comprensión literaria creativa como un cuento corto o expresión intelectual poética, mistica, estética, creativa independiente, contiene los elementos de frugalidad, expresión poética, final lapidario, iceberg de Hemingway, Jugador de Chejov, comienzo hipnótico en tanto a sensibilidad mágica y hechizo sensorial de la realidad extraordinaria de Gabriel García Márquez.

 Muchas Gracias.