Jesús Emilio de Leo

Está por concluir el 2020 y no se harán esperar los recuentos y los resúmenes de noticias. Sin lugar a dudas este año nos enfrentamos a las reacciones de la naturaleza y que en algunos casos son los efectos de lo que como humanos hemos creado, tal es el caso de los incendios en Australia, las inundaciones en Indonesia, los incendios en Chernobyl, la explosión en Beirut, la plaga del avispón asesino y la caída en los precios del petróleo. Sin lugar a dudas, el elemento antagónico por excelencia será la COVID-19 y todas sus consecuencias, principalmente la pérdida de cientos de miles de vidas humanas. 

Del otro lado, en el ámbito de los aportes o acciones positivas, el 2020 tendrá como testimonios, el primer vuelo comercial tripulado a la Estación Espacial Internacional, las tres exploraciones a Marte realizadas por los Emiratos Árabes Unidos, China y Estados Unidos; el descubrimiento del primer organismo multicelular que no depende del oxígeno para sobrevivir en la Tierra, el cierre del agujero de la capa de ozono en el Ártico, pero indudablemente el triunfo de la dupla Joe Biden – Malala Harris en las elecciones norteamericanas y tal vez, el prodigioso descubrimiento de la vacuna para contrarrestar los efectos de la pandemia serán los hechos más destacados de este año que está por concluir. 

El triunfo Biden – Harris traerá como consecuencias, una redefinición de las estrategias emprendidas por China para convertirse en una superpotencia, a cuyo gobierno le agradaba el aislacionismo de Trump, pero saben que Biden intentará recuperar presencia en el mundo y al parecer buscará de nueva cuenta a sus aliados tradicionales. 

Corea del Norte será un tema latente en la agenda de Biden, y es que Trump sostuvo varios encuentros con Kim Jong-un, que hicieron parecer que podía construirse una ruta de entendimiento a pesar de la personalidad de ambos mandatarios. 

Rusia estará atento a las medidas que tome Biden respecto a su relación bilateral, sin olvidar la supuesta injerencia rusa en las elecciones del 2016 en Estados Unidos y que llevaron a la presidencia a Donald Trump. El primer reto lo enfrenterán en febrero próximo, ya que tendran que iniciar las negociaciones para ratificar el Tratado Start, consistente en una reducción de armas nucleares a nivel global. 

Su relación con América Latina estará determinada por el tema medio ambiental y el restablecimiento de la cordialidad con Cuba. 

Por otro lado, el hallazgo de una vacuna que contrarrestre los efectos de la COVID-19, es considerado como una expectativa que puede crear una falsa esperanza si no se consiguen los efectos deseados. El error puede radicar en que se relajen las medidas hasta ahora implementadas como el uso del cubrebocas y la sana distancia, acciones que varios mandatarios han minimizado, tal es el caso de Donald Trump de Estados Unidos, López Obrador de México y Jair Bolsonaro de Brasil. 

De acuerdo a la BBC de Londres, varios especialistas del ámbito científico han afirmado que el tiempo para desarrollar una vacuna efectiva puede tardar entre 10 y 15 años para comprobar que el resultado en humanos puede ser éxitoso. Citan como ejemplo, todos los intentos por desarrollar una vacuna contra el VIH, los cuales llevan 36 años en fase de desarrollo. 

Respecto a la COVID-19, hasta la semana pasada, algunos portavoces de farmaceúticas, declararon que las pruebas desarrolladas hasta el momento, excluyeron a niños y mujeres embarazadas. De igual forma, que la eficacia de la vacuna en adultos mayores dependerá de su sistema inmunológico, ya que con el avence progresivo de la edad, este es menos eficiente. 

Sumado a lo anterior, se encuentran los retos que se presentarán en la producción y distribución de dosis a escala mundial, lo cual nos lleva a concluir que la COVID-19 volverá a ser un testigo presencial en el 2021.