Oaxaca.- Aquí mismo, en nuestra aldea, nos enteramos de que un tal capitán Sarabia hace política ofreciendo puestos de policía federal. Lo que faltaba. 

Gracias a las benditas Redes Sociales que no ocultan nada nos enteramos de que el citado capitán Carlos Sarabia y exdiputado federal se ha colgado del poder de Manuel Espino para engrosar su capital político.

Manuel Espino Barrientos fue comisionado de la desaparecida PFP, hoy es Comisionado del Servicio de Protección Federal, pero antes panista de hueso colorado y colaborador cercano de Felipe Calderón. Aunque es funcionario sigue haciendo política con su organización “Ruta 5” ahora en alianza con la Fundación Carlos Sarabia. Su objetivo: cachar clientela política mediante la oferta de puestos de trabajo en el Servicio de Protección Federal que dirige Manuel Espino.

El ex militante del PAN, según me explican algunos panistas, aprovecha las relaciones políticas que tiene en Oaxaca con buena parte de la militancia de Acción Nacional. Su objetivo junto con el capi Sarabia es reagruparlos para fortalecer “Ruta 5” y, en su momento, puedan aportar votos a las urnas que les indiquen.

Con esta idea la Fundación Carlos Sarabia promueve en la Costa y el Istmo la oferta de empleos. La idea es buena, máxime en tiempos de crisis, pero la suspicacia aparece cuando lo hace a través de una institución gubernamental y utilizando organizaciones políticas con un fin claro: reunir clientela política.

ALIANZAS DISCUTIBLES

Otra cosa que despierta suspicacia es el reciente pronunciamiento del expresidente Felipe Calderón hoy adversario acérrimo de Manuel Espino, respecto a este tipo de alianzas que parecen mero oportunismo.

Calderón se manifestó en contra de que su ex partido busque acuerdos con sus otrora adversarios y acepte postular a candidatos impresentables. En Twitter, Calderón advirtió que, si en el blanquiazul no cambian y siguen postulando “impresentables, frutos de sus complicidades de grupo, internas y externas, nunca podrá volver a ganar, más en este contexto” y luego remató: “Si no entienden que tienen que cambiar, no han entendido nada”.

Comento esto porque, según me dicen panistas orgánicos, Manuel Espino tiene en Oaxaca gran ascendencia entre la clase más conservadora del PAN y no duden que si les marca otro rumbo a la hora del voto, no dudarán.

Esto significaría acabar totalmente con la poca presencia del partido azul en Oaxaca que, en manos de la dupla Antonia Natividad-Juan Iván, está por fenecer. Su quebranto es más que evidente con el desolado papel de María de Jesús Mendoza la única diputada local plurinominal que tiene en el Congreso local y dos legisladoras federales, también sin haber ganado en las urnas.

LOS QUE CRECEN

Si bien es cierto que hay partidos que están ante un panorama incierto con las coaliciones que están armando, hay otros, como el Verde que, con todos sus rescoldos, ha amarrado alianzas con el pie derecho.

 Nos hacen saber que el Partido Verde se ha convertido en el fiel de la balanza en varias de las nominaciones de candidatos a las gubernaturas que estarán en juego en 2021. Caso concreto es el de Clara Luz Flores, de Nuevo León, quien fue impugnada por tribus locales de Morena y logró la postulación gracias a la presión que ejercieron el PVEM y Mario Delgado.

Esto provoca que los sibilinos de la política de inmediato se asomen a las elecciones en Oaxaca en el 2022 y vean la posibilidad de una alianza MORENA-PANAL-PVEM.

Se ve extravagante, pero como están operando los partidos que han arrumbado sus ideologías para centrarse en el pragmatismo más ramplón, no es de dudarse.

Muchos analistas dicen sobre las coaliciones que emergen, que nada bueno puede haber cuando los polos se juntan.Nada más cierto eso de que los polos opuestos se atraen.

Son tantas las opiniones que provocan que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador haya entrado a la discusión de las alianzas que buscan todos los partidos, incluyendo al Morena. Un punto de vista ladeado el de AMLO que parece decir: solo nosotros podemos coaligarnos para fines electorales con los arriesgados del PVEM, con los traidores y oportunistas del PT, con los evangelistas de mentiritas del PES y hasta con los maniobreros del PANAL a pesar de lo que digan sus acérrimos enemigos del cartel 22 en Oaxaca. Con el que sea, la cuestión es que aporten mañas y votos.