Juan Martínez Ferra

OAXACA. Los ediles del Partido Morena afines al senador Salomón Jara Cruz, gastan el erario en inmuebles y fiestas millonarias, pero exigen al Gobierno del Estado recursos para pagar sus aguinaldos y prestaciones de fin de año.

Contrario a la mayoría de los municipios, incluyendo de usos y costumbres, que han cubierto sus gastos a través de políticas presupuestales de ahorro y austeridad, los presidentes municipales, principalmente del Istmo, se han caracterizado por el derroche.

Es el caso, por ejemplo, de Vilma Martínez Cortés, del Partido Morena, quien fue acusada de destinar alrededor de tres millones de pesos para la boda de su hermana Reyna con el regidor de Turismo, Melquiades Ruiz.

Tan sólo el banquete, con exquisitos manjares de corte extranjero, tuvieron un costo de dos millones de pesos, cuyo proveedor fue una empresa del estado de Puebla.

A la fiesta acudieron más de 300 invitados sin medidas sanitarias para evitar casos de Covid.

En tanto, de acuerdo con los propios pobladores y miembros del Cabildo, el presidente de Salina Cruz, Juan Carlos Atecas, también del Partido Morena, ha adquirido diversas propiedades, quien se ha dedicado a comprar al menos una decena de propiedades, en dicho municipio y en Huatulco.

Mientras que el de San Blas Atempa, Antonino Morales, como constructor realizó obras a Pemex en Coatzacoalcos, pero debido a que no le pagan dichos trabajos, aseguran los habitantes que tomó dinero del erario y ahora no tiene para cubrir salarios y prestaciones de fin de año.

Lo mismo ocurre con los ediles de Ciudad Ixtepec y de Juchitán de Zaragoza, quienes han derrochado a manos llenas el recurso presupuestal, pero ahora exigen que el Gobierno del Estado les dé dinero para cubrir sus obligaciones patronales.

La semana pasada hicieron bloqueos carreteros para presionar a las autoridades estatales.

Según la Secretaría General de Gobierno, exigen al menos 300 millones de pesos, dinero con el cual no se cuenta en las arcas estatales.