1).- Un panorama oscuro

Terminó 2020 con un lastre de dolor, muerte y zozobra. Sin embargo, el miedo sigue. Lacera, fustiga, inhibe, paraliza. La pandemia está dejando una huella profunda en la humanidad. Parafraseando a Joseph Conrad: “Estamos incapacitados para comprender lo que nos rodea; nos deslizamos como fantasmas asombrados y con un pavor secreto, como pueden hacerlo los hombres cuerdos ante el estallido de entusiasmo en una casa de orates”. (El corazón de las tinieblas/La soga al cuello, Barcelona, Orbis, 1986, p. 66). Lo que preocupa es la indolencia en las altas esferas del poder; los discursos contradictorios; el doble sentido. La aberrante conversión del dolor en estadística. El tráfico de influencias en la aplicación de la vacuna. Sin omitir la responsabilidad de importantes sectores de la sociedad. Han sido la apatía y el valemadrismo, el corolario de una sentencia: contra la mediocridad no queda más que el sufrimiento.

2).- Fiesta versus sobrevivencia

Lapidario como fue el filósofo rumano, Émile M. Cioran, afirmó en una de sus obras: “Es un acertijo cuando uno piensa cómo en una existencia tan reducida en el tiempo y tan limitada en el espacio pueden caber tantos dolores, se pueden consumar tantas tragedias y puede surgir tanta desesperación”. (El libro de las quimeras, Barcelona, Tusquets, 1997, p. 33). No es un burdo existencialismo. Es una realidad cruda y lacerante la forma tan torpe en la que muchos han asumido los riesgos de contagio y muerte. “Somos un pueblo ritual. El arte de la fiesta, envilecido en todas partes, se conserva intacto entre nosotros” –decía Octavio Paz hace 70 años-. “A través de la fiesta la sociedad se libera de las normas que se le han impuesto. Se burla de sus dioses, de sus principios, de sus leyes: se niega a sí misma”. (El laberinto de la soledad, FCE, México, 2012, p. 56).

3).- De la ausencia y sus efectos

Hemos visto partir a familiares, amigos, compañeros, conocidos y aún desconocidos. Todo en medio de una soledad lacerante. “Las soledades que reúnen a los que la sociedad separa”, como decía Albert Camus. Más de 2 mil 100 oaxaqueños han fallecido. Centenas de médicos y enfermeras, los héroes de primera línea. “Me pregunto –decía el gran J. Conrad- si ha sido el temple de sus almas o su vocación de lucha, lo que los ha hecho tan admirables, tan dignos de mi eterno respeto”. (Línea de sombra, Bruguera, Barcelona, 1981, p. 128). Hay quienes, como Eduardo Castillo en Oaxaca, han contabilizado uno por uno, el deceso de sus colegas abogados. Esa tristeza refleja la muerte en el alma. “En esa gran desnudez –dice el citado A. Camus- el menor gesto aislado se convierte en la más tierna y la más frágil de las imágenes”. (Al revés y al derecho, Losada, Buenos Aires, 2004, p.42).

4).- La apatía gubernamental

Escudado en que se trata de un fenómeno mundial, el gobierno de la 4T ha ido dando tumbos en el manejo de la crisis. Soberbia, megalomanía e incompetencia van de la mano. Decía N. Bobbio, que “de esta tragedia sólo nos liberaremos si logramos comprender a fondo el precio que el país ha tenido que pagar por la prepotencia impune de unos pocos y la obediencia, aunque forzosa y no bien soportada, de muchos”. (De senectute, Taurus, Madrid, 1997, p. 75). Sin embargo, de algo estamos ciertos: el estoicismo y la fortaleza del pueblo mexicano, que lo mismo ha resistido sismos que crisis económicas y malos gobiernos, nos sacará adelante. Juntos y unidos sortearemos esta tragedia, para ver pronto una nueva luz de esperanza.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— A todo el malestar que implica un posible retorno a semáforo rojo; confinamiento y aplicación de severas medidas sanitarias, tenemos que chutarnos las infalibles precampañas y campañas. Un suplicio adicional a la pandemia.

— A nuestros lectores, colegas y amigos. Que este 2021 que recién inicia, traiga consigo una nueva aurora que compense tantas privaciones, dolor y muerte.

Consulte nuestra página: www.oaxpress.info y www.facebook.com/oaxpress.oficial Twitter: @nathanoax