Oaxaca.- Por lo pronto, la cabecera municipal anuncia el cierre del centro turístico, hasta que se reconozcan los derechos agrarios.

En reunión con representantes de la Prensa, los campesinos recordaron que la cabecera municipal es San Lorenzo Albarradas y, por resolución de la Reforma Agraria, su ejido abarca la zona donde está la famosa Cascada Petrificada. “Nos pertenece y lo vamos a defender hasta con la vida”, dicen.

Aunque Pérez Morales un político retirado de “muy mala entraña”, sabe que a la agencia de Roaguía no le asiste el derecho, los ha incitado para apoderarse de la zona de “Hierve el Agua” y los azuza a la violencia. Llevan más de 10 años peleando el acceso y la explotación de esa zona turística, pero “ya decidimos recuperar lo que es nuestro”, advierten.

La consideración de los de San Lorenzo es muy delicada porque el político que azuza a los de Roaguía es un agitador profesional formado en la escuela violenta de Flavio Sosa y los dirigentes de la COCEI.

QUIEN ES PÉREZ MORALES

Los campesinos de San Lorenzo Albarradas tienen razón en sus conjeturas de violencia que puede suscitarse al recuperar su zona turística que, por lo pronto, está cerrada al público. Aunque la cabecera como la agencia municipal tienen sus respectivas carreteras de acceso a Hierve el Agua, “nadie entra ni sale”. Este es un aviso que, necesariamente, debe prender las luces preventivas en las instituciones de seguridad pública y de la política interior del estado.

En el archivo del Escaparate abundan los antecedentes violentos y corruptos de Manuel Pérez Morales quien por tantos años han explotado y engañado a los de Roaguía y hoy los empuja a tomar las armas, a decir de los de San Lorenzo.

Fue diputados tres veces, por el PRD, luego por el PAN y, finalmente, hizo su propio partido, el PSD. Cuando este partido local desapareció porque ya nadie votó por él, Pérez Morales se apropió no solo del presupuesto sino hasta de los muebles e inmuebles.

Cuando fue diputado del PAN hizo a su esposa Guadalupe González Murillo alta funcionaria de la Sedesoh. A su hija la puso como directora de servicios generales del Congreso.

Este violento incitador no es de principios. En 2007 se va del PRD a su antítesis, el PAN, donde lo hacen candidato a diputado por el distrito 17 con sede en Teotitlán de Flores Magón.

Manuel Pérez quien se decía “moralista y cultivador de valores” es un incendiario social. Comentan en el mismo PAN que Manuel, lejos de ser candidato debería ser llamado a cuentas por el engaño a tantos grupos campesinos. Además, su fama de extorsionador diputado en sus tiempos de perredista, lo ubica en la calidad de delincuente. En muchos lugares lo conocen porque se embolsa el dinero que consigue en nombre de los campesinos que azuza. Su accionar consiste en golpear y generar violencia apegado a las vías y métodos más autoritarios, corruptos y cínicos.

No hay que olvidar que este agitador provocó tal división en Quetzaltepec, Mixes, que el asunto terminó con varios muertos y heridos. Otra muestra de su radicalismo la vimos en las movilizaciones que organizó con un grupo de campesinos de Río Grande, a los que ordenó desnudarse frente a la Cámara de Diputados, en una clara muestra de ofensa y falta de respeto hacia sus mismos compañeros diputados.

¿Saben que pedían? La libertad de un delincuente procesado formalmente por haber despojado de su parcela a otros campesinos.

En Santo Domingo Barrio Bajo, en sus tiempos de manipulador de la UCD encabezó a otro grupo de ingenuos campesinos para despojar de sus tierras a otros labriegospero allí tuvo que salir por piernas porque los nativos lo hicieron huir con la cola entre las patas.

Convencido de que el chantaje político es el mejor negocio, Pérez Morales luego de su distanciamiento con sus ex sociosSalomón Jara y Flavio Sosa creó sus propio membrete denominado ODI y a la sombra del PRD las utilizaba para seguir medrando como lo hace con los campesinos de Roaguía, donde los tiene sometidos con la mentira de que “pronto ganarán” las tierras de San Lorenzo Albarradas. Hay que estar muy alertas.