El próximo 15 de abril se cumplirán 160 años de la expedición la Ley de Instrucción Pública en los establecimientos que dependen del Gobierno General decretada por el gobierno de Benito Juárez, depués de haber entrado triunfalmente a la ciudad de México. 

En 69 artículos organizó la instrucción pública nacional, detallando el funcionamiento de la educación primaria, la educación secundaria, las escuelas especiales, la enseñanza secundaria de niñas, la aplicación de exámenes y sus bases generales; el desempeño de los catedráticos y los fondos de instrucción pública.  

Destaca el papel asignado al personal docente, quienes en el nivel de enseñanza preparatoria y especial debían participar en la asignación de cátedras por oposición en apego a lo que establecieran los respectivos reglamentos; y además debían pertenecer a la junta de cada colegio para integrar el gobierno interior y con ello; integrar la reglamentación para normar la vida de cada escuela. De igual forma, debían vigilar la buena inversión de los fondos escolares e integrar cada año una memoria sobre la cátedra impartida, agregando una explicación de los progresos científicos que hasta la fecha de la elaboración del documento se hubieran conocido; así como la selección de noticas de obras de importancia que se hayan publicado en el país o en Europa. Sin dejar de integrar los nombres de autores que se debían adoptar para abordar los contenidos de las cátedras, esto último con el interés particular de promover la actualización académica.  

La misma ley propuso que la educación primaria fuera supervisada por el gobierno federal, el cual asumió la obligación de abrir escuelas para niños de ambos sexos y permitió la continuidad de sus operaciones a aquellas que se sostuvieran con el apoyo de sociedades de beneficencia o municipios. El gobierno federal también asumió el compromiso de destinar personal docente del nivel de educación elemental a los pueblos que carecieran de escuelas, profesores que sólo permanecía dos años en cada lugar; situación que les garantizaba su salario y una cantidad para gastos de viaje y compra de útiles. 

El profesorado que se destinaba a las escuelas también debía instruirse, para ello se ideó la instrucción primaria elemental y perfecta, que se impartía en un establecimiento moderno, en el cual se les instruía en los ramos, tales como: lectura, escritura, gramática castellana, aritmética hasta los logaritmos, álgebra, geometría elemental, geografía, economía política con aplicación a los negocios del país, derecho internacional, gramática general, higiene en sus relaciones con la moral, elementos de cronología y de historia general y del país, dibujo lineal y de ornato, teneduría de libros, inglés y francés por métodos prácticos, ejercicios de natación y de armas, sistema legal de pesos y medidas, canto y un oficio. 

Con esta perspectiva, el proyecto educativo nacional dispuso que la educación fuera integral con el propósito fue formar individuos con una visión universal, de ahí que se promoviera establecer en la capital del país y donde fueran necesarias, escuelas de sordomudos, jurisprudencia, medicina, minas, artes, agricultura, bellas artes y comercio. Para cada una de ellas había una planeación educativa con planteamientos específicos, tal es el caso de la escuela de artes, que comprendía el conservatorio de declamación, música y baile; o la de bellas artes que comprendía las carreras de pintor, escultor, grabador y arquitecto; pero sin dejar de lado los principios básicos de una formación integral, ya que el plan educativo de la escuela de artes también incluía: matemáticas, física, geometría, mecánica y dibujo lineal aplicados a las artes e industria, dibujo de adorno, francés, inglés, gimnástica, y manejo de armas. Adicionalmente debía promover la instalación de talleres de imprenta, relojería, platería, joyería, carpintería, ebanisteria, carrocería, cantería, talabartería, zapatería, sombrerería y sastrería. 

Finalmente, le ley promovió estímulos, tal es el caso de una compensación de mil pesos para quien presentara el mejor libro que constara de noticias histórico geográficas pertenecientes a la nación o sobre máximas de moral universal. También que se promovía que las escuelas enviaran cada año un alumno a Europa. 

En contraste con lo anterior, 160 años después, la Secretaría de Educación Pública invitó a participar a artistas gráficos para que diseñaran las portadas de los libros de texto gratuito, anunciando que la única recompensa sería una constancia de participación.