Oaxaca.- Encontrar historiales limpios entre los candidatos de todos los partidos, es imposible. Es el caso, por ejemplo, de Daniel Gutiérrez diputado federal Morenista que busca la reelección en el distrito de Miahuatlán cuando es señalado insistentemente de corrupción en su misma tierra Recibimiento de Cuauhtémoc. Su liga corrupta con el “Señor de las Ligas” René bejarano es muy comentada en ese distrito.

Está también Moisés Jaime Santiago Ambrosio que busca la diputación local sin más experiencia política que la de su papá el profesor Jaime Macabeo Santiago quien llegó a la presidencia municipal de San Agustín Loxicha impulsado violentamente por los grupos radicales del cartel 22.

Si los loxichas votan por el hijo del presidente municipal instalarán en ese pueblo donde tanto se han quejado de cacicazgos y abusos, una especie de dinastía. Se oiría muy grotesco que el papá fuera el presidente municipal y su hijo el diputado. Nada bueno augura este binomio en la región de los Loxicha y más cuando mucha gente cuenta que por la candidatura del que piensa ser diputado, el alcalde, es decir su papá, pago diez millones de pesos de las arcas municipales. Algunos nativos de San Agustín relatan que la compra de la candidatura fue una transacción que hicieron con el senador Salomón Jara y que el dinero lo recibió su operador Diógenes Arroyo.

Tal versión es creíble porque Diógenes es uno de los ayudantes más cercanos a Jara, tanto que permitió que Lizeth Arroyo Rodríguez, hermana de Diógenes, sea la candidata a diputada del Morena por el distrito de Oaxaca Sur.

Además de la violencia en la zona de Miahuatlán, en cuestiones políticas la situación es muy complicada. El presidente municipal con licencia Genaro Hernández que nada hizo por acotar la violencia en su municipio ahora es el candidato a diputado local por el PRI y será el que contienda con el morenista que, dicen, compró la candidatura. Competirá con Daniel Gutiérrez la priista María del Carmen Ricárdez Vela. Es una dama con larga trayectoria política, pero sin arraigo en la región. Así que entre los ciudadanos de esa región no hay buenos historiales para poder escoger al menos peor.

TLACOLULA

La campaña para diputado federal por el distrito de Tlacolula transcurre en un ambiente de gran indiferencia entre el electorado. El veterano Cándido Coheto Martínez federal se apoya en su larga experiencia política y su arraigo indiscutible como zapoteco. Las preferencias van a la par con Santiago Chepi el diputado federal en busca de la reelección. La competencia se le complica por dos cosas: en la boleta ya no tendrá el arrastre del efecto Peje, por un lado. Por el otro, difícil que los votantes, sobre todo los serranos y sus compañeros maestros, lo vuelvan a elegir. No lo bajan de “chaquetero” después que hizo alianza con el PVEM.

Abusadillo para el dinero, me dicen que Chepi avanza en su campaña con el dinero que obtiene por sus complicidades con el director general del INPI Adelfo Regino Montes. Tal como lo hace el PRI, en el Morena Chepi gestiona ante el INPÍ caminos de concreto para algunos municipios. Una vez autorizada la obra, Chepi conviene con las constructoras para su ejecución. Claro a cambio del consabido “moche” que no baja del 20 por ciento. Aquí vale la pregunta: ¿Y dónde queda la compensación de los campesinos que aportan su tequio?

Otro tema que dejará muy mal parado al senador Salomón Jara es el cúmulo de quejas que el dirigente nacional del partido Morena, Mario Delgado, está recibiendo por la venta de candidaturas en Oaxaca. Es el caso de la presidenta municipal de Huajuapam doña Juana Cruz. Increíble que esta señora haya sido apadrinada por Salomón para buscar la reelección cuando aún no aclara en las instancias judiciales el destino de los 17 millones de pesos que, según dice, le “hackearon” de las cuentas municipales.

Ante la fuerza que está tomando el escándalo del tráfico de candidaturas del Morena en Oaxaca, me dicen que también crece la posibilidad de que Salomón Jara esté empezando a pintar su raya ante Morena que podría no apoyarlo para la candidatura a gobernador el próximo año. Un botón de muestra de las deslealtades que ya padece es Santiago Chepi. Dicen sus coordinadores de campaña que su relación con el senador se ha congelado.