REFORMA
DICEN que la Auditoría Superior de la Federación ya parece La Guelaguetza, por aquello de que todas las posiciones están siendo ocupadas por paisanos del oaxaqueño David Colmenares.
SE SABE que el auditor especial de Seguimiento, Isaac Rojkind, quien era responsable de las observaciones encontradas en las a las cuentas públicas, renunció al cargo como parte del costo que pagó por haber auditado la cancelación del NAIM. Como relevo llegó Nemesio Ibáñez Aguirre, cuate desde la infancia de Colmenares.
A ELLOS se suman Heladio Ramírez, director jurídico; Jaime Bolaños Cacho, titular de la Unidad de Homologación; Eber Betanzos, de la Unidad Técnica, e Ivonne Henestrosa, directora general de Auditoría Forense, por mencionar a los más visibles.
POR CIERTO que si alguien quiere saber en qué acabó la controversia sobre cuánto costó la puntada de cancelar el aeropuerto en Texcoco, le puede preguntar a Colmenares, quien guarda el informe bajo siete llaves en su despacho. El resultado lo tiene desde el 16 de abril, pero la ASF se dice que acordó con Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México no dejar que nadie se entere de que el golpe para las finanzas públicas fue de 113 mil 327 millones de pesos. ¡Ups, perdón! Usted haga de cuenta que no leyó lo que acaba de leer.