Oaxaca.- Lo que ya está escrito y definido a nivel nacional y en varias regiones de la república no se puede manipular; y es necesario recalcar que, el segundo imperio mexicano, delinea la historia del impulso de Napoleón III a Maximiliano de Habsburgo en una inverosímil aventura en nuestro país. Las acciones de armas junto con las de la política marcaron necesariamente estos sucesos con páginas gloriosas para nuestra memoria.

Para la historia francesa desde el Tratado de Miramar, la aventura que trajo a Maximiliano de Habsburgo a México fue una expedición. Para nuestro país, se trató de una intervención, de una invasión con todas sus aristas y en todos sus aspectos. Ello muestra sin duda, la comprensión histórica de un mismo suceso desde dos diferentes visiones.

Los ánimos expansionistas de Napoleón III le hacen voltear a América; buscando cobrar una deuda de 2, 859, 917. Al final de la descabellada empresa, la Francia se habría gastado alrededor de 366 millones de francos. Esta afrenta hacia nuestra patria, además le serviría para establecer un freno a las pretensiones de los Estados Unidos de expandir sus fronteras hacia el sur.

Maximiliano abandonó Trieste para hacerse a la mar, desoyó a Napoleón quien le prohibió visitar a Pío Nono; llegó a Veracruz, un panorama negro le esperaba llegando a la capital del país: chinches en Palacio Nacional; falta de recursos; un presidente legítimo en la resistencia que se repliega en el norte del país; una sociedad que no le ve mal y a quien no acaba de convencer; una clase política dividida, la mayor parte simpatizante de la causa Juarista; en fin, un segundo imperio cuesta arriba y en consecuencia, con demasiados obstáculos para establecerse.

Determinante para la caída del príncipe extranjero fue la convulsión política en Europa, el crecimiento militar de Prusia, la molestia de los propios franceses quienes consideraban una insensatez la aventura mexicana y, el enorme despilfarro de recursos para mantener a las tropas francesas en México sosteniendo a la pareja imperial.

Los acontecimientos relacionados al Segundo Imperio de México se narran sin duda mejor, desde la condición y circunstancia de un Benito Juárez en la resistencia; de un débil ejército mexicano enfrentándose al mejor del mundo; de un Maximiliano que gobernaba junto con su mujer; desde la certeza de un pueblo que nos detalla victorias inenarrables a punta de fusiles y machetes. Desde1854 con la Revolución de Ayutla, hasta 1867 con el fusilamiento del Habsburgo en el Cerro de las Campanas; se escribieron sin duda, páginas gloriosas en la historia de México.

El cinco de mayo de 1862 en Puebla, las tropas mexicanas al mando del gran Ignacio Zaragoza resisten el asalto de los franceses en un ataque frontal a las posiciones nacionales. Los contingentes de los generales Porfirio Díaz, Miguel Negrete, Felipe Berriozábal y la caballería del coronel Antonio Álvarez derrotaron al que en aquel entonces era considerado el mejor ejército del mundo. La soberbia y falta de visión de Lorencez, que subestimó a su bien motivado enemigo fueron determinantes en la derrota como también lo fueron la estrategia y el valor de los generales mexicanos.

A pesar de su clase política, administraciones gubernamentales y profundos contrastes sociales, nuestro país vive a la par de sus historias fascinantes. Miles de sucesos, parte de lo cotidiano, se agolpan en las pasiones y las razones de esta gran nación. La Batalla de Puebla fue un grito de esperanza en medio de una invasión extranjera, y hoy más que nunca nos recuerda que, México es una Nación libre, independiente y soberana, y que solo las y los mexicanos tenemos el poder de decidir nuestro futuro.

En estas elecciones del seis de junio próximo; en las elecciones del Tik Tok, de las ideologías multicolores, de las ocurrencias, las falsas poses, las promesas sin sentido; tengamos presente que las campañas electorales son sobre todo ejercicios de diálogo, de entendimiento, de acuerdos entre las fuerzas políticas, los candidatos y la sociedad; cuyo objetivo principal tiene que ser por sobre todas las cosas: cambiar para bien el destino y rostro de México.

¡Elijan bien!

Tuíter: @santiagooctavio