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Oaxaca.- El boom del comercio electrónico representa un reto para los comercios y es que en México cuatro de cada 10 compras por internet son un fraude potencial, al tratarse de transacciones con información comprometida de tarjetas, resultando en pérdidas para los negocios.

El country manager de Adyen en el país, Erick McKinney, indicó que en 2020 al moverse todo el volumen a ecommerce los delincuentes vieron una oportunidad para vulnerar los retailers y los bancos emisores que tenían dificultad para optimizar sus estrategias contra fraude, es decir, aquellos que no pueden autenticar a sus compradores o estrategias más seguras como las billeteras digitales.

De acuerdo con el especialista, esto provocó que las perdidas por el contrario cargos fueran muy altas en el segundo semestre del año pasado, por lo que la banca, por ejemplo, ha sido más cautelosa en su tasa de aprobación en ciertas categorías del Hot Sale que representan un mayor riesgo.

Según el directivo, la tasa de autorización de las tarjetas en el ecommerce en 2020 fue de 52%, mientras que en este año subió a 60%, sin embargo, en nivel de aceptación de países que tienen un sistema de pagos más seguro es del 95%.

McKinney comentó que en 2020 había un alto nivel de fraude sistemático, delincuentes tratado de aprovechar la oportunidad en medio de la pandemia; pero ha disminuido por las sinergias para identificar a clientes reales y criminales que tratan de hacer operaciones con información robada de tarjetas o personales.

Por ejemplo, si una tarjeta está siendo muy utilizada investigan por qué si ha tenido pocas compras históricas, de la noche a la mañana empieza a tener muchas, por lo que se revisan direcciones de envío, correo electrónico, con el fin de identificar si se trata de una operación legitima.

En este sentido, comentó que una estrategia de optimización en un comercio puede llegar a tasas de autorización de pagos entre el 85 y 90%, es decir, que 9 de cada 10 compras sean legítimas, con menos del 0.3% de contra cargos.

“De cada 10 transacciones de comercio electrónico en México 4 son fraude potencial, se hace con información comprometida de tarjetas o con la mala intención de un comprador de defraudar al comercio”, detalló.

Y es que, comentó, el nivel de aceptación de países que tienen un sistema de pagos más seguro es del 95%, similar al registrado en punto de venta, en México todavía hay un camino para llegar a esos niveles de optimización,

Esto se debe principalmente por barreras tecnológicas que permitan compartir más datos entre los participantes en la red de pagos para controlar el fraude de manera más efectiva.

“La regulación no favorece el control del fraude, hay ciertas cosas en México que no funcionan bajo los marcos internacionales, por ejemplo, el manejo de datos de tarjeta, que comprometen mucho la seguridad”.

Lo que impacta es que hay muchas reclamaciones de contra cargos por parte de los clientes de las tarjetas, que hace que el banco reduzca la tasa de autorización de un comercio.