El más reciente ridículo de la Fiscalía General de la República siguió la peor de las estrategias jurídicas, pero la mejor de las maniobras electoreras de regímenes autoritarios. La escandalosa ofensiva de la 4T contra el gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García v no le ha quitado, hasta ahora ni su riqueza ni su libertad ni el poder público. Las imputaciones de evasión fiscal, lavado de dinero y delincuencia organizada, entre otras, hasta el momento sólo han conseguido que Cabeza de Vaca gaste miles de pesos en abogados, pago de fianzas y –seguramente- en traslados y hospedajes. Hasta ahora no ha pisado la cárcel ni se le ha declarado culpable, pero ahora vemos que esos no eran los verdaderos motivos de la cacería política emprendida por el “cordero” contra una Cabeza de Vaca.

El ataque frontal contra el gobernador tamaulipeco que emprendió no sólo la Fiscalía General, sino a la Unidad de Inteligencia Financiera, diputados locales, federales y senadores todos de Morena y hasta el mismísimo presidente en sus arengas mañaneras consiguieron amedrentar, congelar, principalmente, a los mandatarios de las entidades en las que se renovó su poder ejecutivo estatal. No sólo los amedrentó sino que, posiblemente, algunos habrían preferido colaborar con la causa cuatrotera ante la evidente amenaza: si a un gobernador constitucional, en funciones, con más de un año de mandato por delante lo tengo a salto de mata y al borde de la prisión, imagínate tú que vas a perder el poder y el fuero en cuestión de semanas.

 Así, pareciera que los más colaborativos con el régimen o más asustados o contra los que tenían más elementos para amagarlos fueron mandatarios priistas, porque fue justo en esas entidades donde el presidente consiguió que sus pupilos de Morena o de partidos aliados se quedaran con el poder estatal. Esta es la historia de Sinaloa, Tlaxcala, Sonora, Colima, Zacatecas, Guerrero y Campeche, así como San Luis Potosí. Una cosa es perseguir y castigar la corrupción y otra muy distinta es utilizar a las instituciones públicas con fines electoreros para fortalecer al régimen central. Un terrible retroceso en la vida democrática y federalista de México.

Ahora en forma no menos que delirante ante los resultados electorales que perdió alcaldías en la Ciudad de México, y de treinta millones que sufragaron a su favor en el 2018, en esta elección intermedia, disminuyó a 16 millones, lo que lo tiene muy iracundo y se lanzó contra las clase medias, a las que calificó de aspiracioncitas, egoístas y que quieran triunfar a toda costa. “Un integrante de clase media-media, media-alta, incluso con licenciatura, con maestría, con doctorado, ¡No! Está muy difícil de convencer” sostuvo en Palacio Nacional.

Morena perdió terreno precisamente entre los votantes jóvenes y con mayor grado md escolaridad, pérdidas que compensó con un avance entre los votantes de mayor edad y de menor escolaridad. La coalición morenista cambió de rostro en tres años. Hay millones de historias de esfuerzo en este país. La mía es haber estudiado con mis recursos tres años últimos de la carrera, empecé mi vida económica vendiendo películas para videocaseteras, habitando mi vida de casado en una azotea, y bueno el caso es que sigo preparándome, No deseo que me sostengan con una beca o dádiva como “Nini” y menos a mis bendiciones, que estudiaron una carrera profesional y ahora continúan preparándose, uno de ellos, otra carrera profesional, el varón en idiomas, y la mayor especializándose en Fiscal.

En esa perspectiva del presidente repudiemos a Benito Juárez por aspiracional de San Pablo Guelatao a Palacio Nacional, e incluso el mismo, de Macuspana a Palacio Nacional. Repudiemos a Mario Moreno “Cantinflas” de cómico de carpa (quien vivió algún tiempo en mi adorada Oaxaca) al mejor cómico mexicano en el mundo entero. Y también al aspiracionista Silvestre Revueltas por haberse ido a Estados Unidos a perfeccionar su ejecución de violín. Bueno, el negro Iñárritu de locutor de radio a ganador de un Oscar. También a los que iniciaron los movimientos “aspiracionales” de la Independencia, la Reforma y la Revolución por querer ser libres, democráticos y alcanzar la igualda social y mejores niveles de vida. O La de sus propios hijos aspiracionistas que ponen empresas, viajan a Aspen.

Ergo, hemos de confesarnos y acusarnos ante nuestro Padre Celestial de querer sacar a nuestra familia de la pobreza, levantarnos más temprano, trabajar más duro para construirles una vida mejor. Es que no sabíamos de las virtudes de la pobreza. Hemos pecado, hemos sido egoístas y rogamos su perdón.

Lo grave es el mensaje que no se deben esforzar los mexicanos, fomentar la mediocridad, nacida de su resentimiento y provocando desunión, y eso es caldo de cultivo para provocar más diferencias sociales e incrementar la violencia, y además fustiga que van a misa, o sea estamos en la ruta equivocada según su apreciación y es dable desdeñar ser aspiracioncitas.

Jugadas de la Vida.

Los partidos PES, Redes Sociales Progresistas y Fuerza por México desaparecerán, pero sus ochos meses de vida nos costaron 564.6 millones de pesos.

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