Oaxaca.- No sabe si felicitar a sus paisanos porque se atrevieron a echar de la presidencia municipal, con cajas destempladas, a la corrupta Morenista, doña Juana Cruz. Tampoco osa criticarlos o compadecerlos porque si bien es cierto que lanzaron de la alcaldía a la que dice que le “hakearon” 19 millones de pesos de las cuentas municipales, le entregaron el poder al menos peor. Se refiere al vástago del gran cacique panista y notario público Luis de Guadalupe Martínez.

El nuevo concejal presidente del saqueado municipio es León de Guadalupe Martínez quien jugó con la alianza PRI-PAN-PRD después de haber sido diputado federal con las siglas del partido azul. La familia De Guadalupe es toda una dinastía de políticos audaces que han tenido siempre el pandero en sus manos en esa ciudad de la Mixteca.

Procopio de Guadalupe fue presidente municipal por el PAN, pero de tan apegado al partido tricolor, se ganó el mote de “PriCopio”; luego su hermano Luis de Guadalupe también fue alcalde; hace seis años este mismo hizo diputado federal con las siglas del PAN, a su hijo León. Así como los critican también reconocen la determinación de Luis de Guadalupe el patriarca de este clan. Dicen que, aunque en ese distrito Mixteco mantiene el control del PAN, su relación con la diputada Antonia Natividad Díaz la neo cacique del partido azul en el estado, no es nada cordial. Pero eso no impidió hacer a su hijo León candidato a la alcaldía. Solo como muestra de su denuedo les cuento lo siguiente:

Al ver cerrada las puertas en la dirigencia estatal del PAN para su hijo, hizo sentir sus influencias en las altas cúpulas del albiazul. Fue tan acertado que el mismo dirigente nacional del PAN Marko Cortés estuvo en Huajuapam para destapar al joven León como candidato a la presidencia municipal.

Se unieron las influencias cupulares panistas luego del sondeo que ubicaba a León como posible triunfador de la elección. Así forjaron al junior que hoy sustituirá a doña Juana Cruz la primera presidenta municipal mujer pero que decepcionó por su cleptomanía y por haber establecido un singular gobierno dual, es decir, gobernaba ella, pero también su esposo Pedro Silva. En otra cosa que coincide esta pareja es que ambos eran perredistas furibundos y en una expresión de animoso oportunismo brincaron al Morena donde les abrió la puerta el senador Salomón Jara.

Además de haber perdido el intento de reelección, doña Juana Cruz enfrenta otras complicaciones de tipo judicial. Tiene en su contra una carpeta de investigación por el delito de peculado (corrupción). La denuncia contra doña Juana Arcelia Cruz Cruz fue presentada ante la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción de Oaxaca, el 11 de marzo pasado por el despacho de abogados “Ceo de Zm & Asociados”.

Además de los 19 millones que perdió el Ayuntamiento de Huajuapam supuestamente porque les “hakearon” la cuenta municipal, doña Juana Cruz se distinguió por su cleptomanía sin límites. Aunque la Auditoría Superior de la Federación ya requirió a esta edil para que rinda cuentas de esos 19 millones, hasta el momento no se sabe cuál es el desenlace de esto que muchos ciudadanos consideran un fraude descarado. Le critican también su atrevimiento en la compra de terrenos a su nombre en zonas donde de inmediato el gobierno municipal construía infraestructura urbana para incrementar la plusvalía. Así lo hizo en los alrededores donde hoy se alza la Plaza Antonio de León. Vaya, arrestos de la señora alcaldesa, pero, finalmente, el pueblo la echó con sus intentos de reelegirse.

ADIOS AL DELFÍN

Al conocerse ayer la primera parte del peritaje sobre las causas que ocasionaron el derrumbe de la línea 12 del Metro en la CdMx, quedan sepultados los anhelos presidenciables del canciller Marcelo Ebrard que se encauzaba como el delfín del presidente López Obrador para la sucesión.

La primera parte del peritaje señala que: el incidente (así lo siguen llamando) fue provocado por una falla estructural y por deficiencias en el proceso constructivo. El reporte indica que se observaron deformaciones, fracturas en las vigas, fracturas y desplazamientos de las trabes, soldaduras, pernos desoldados o faltantes y diferentes tipos de concreto. Todos estos elementos no cumplen con el diseño de la obra que con prisas construyó e inauguró el hoy canciller.