ANIMAL POLÍTICO / FOTO: Cuartoscuro

Oaxaca.- Efrén, un integrante del personal de salud del Hospital General de Zona 47 del IMSS, estaba cubriendo su turno de la noche, el sábado pasado, cuando llegó un joven de 20 años, sin comorbilidades, con un cuadro grave de COVID. Unas horas después, el joven falleció.

El HGZ 47 ya no está recibiendo en hospitalización a pacientes afectados por el coronavirus. Con la baja de casos de los meses pasados, este centro de salud volvió a su operación casi normal: cuando llega un paciente con COVID, entra a urgencias, se le estabiliza y se le traslada a otra institución. El joven de 20 años no aguantó ni la espera para el traslado.

“Lo estábamos estabilizando y en las gestiones para pasarlo a otro hospital y en cuestión de horas, a mitad del turno, murió”, dice Efrén.

Desde marzo pasado, Tedros Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mandó a los jóvenes la advertencia de que no están exentos de contraer COVID y padecer una forma grave de la enfermedad.

En una conferencia de prensa desde la sede de la OMS en Ginebra, Ghebreyesus dijo: “Tengo un mensaje para los jóvenes, no son invencibles… este virus podría llevarlos al hospital durante semanas o incluso matarlos”.

Durante la tercera ola de COVID en México, la población de menos edad, de la que una buena parte sigue sin vacuna, es la que está resultando más afectada por los contagios.

El 20 de julio, durante la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, explicó que la epidemia se ha desplazado ahora a los jóvenes. “La mayoría de las personas que están hospitalizadas por COVID en este momento son menores a 52 años, el 97% son personas que no fueron vacunadas. No quiere decir que ha aumentado el riesgo absoluto en personas jóvenes, pero sí que ahora son los más afectados”.

Un enfermero del Hospital General Regional N 1 del IMSS, Dr Carlos Mac Gregor, cuenta que este hospital no ha dejado de ser híbrido, atiende tanto pacientes con COVID como metabólicos. “Pero hasta hace tres semanas, más o menos, recibíamos uno o dos pacientes con el virus, en el turno de la noche. Anoche (martes para amanecer miércoles) tuvimos diez ingresos”.

El área destinada para coronavirus en el hospital está llena, dice. “La edad de los pacientes oscila entre 20 y 40 años, y los más jóvenes, casi todos con comorbilidades, son los más delicados. La mayoría se recupera, los fallecimientos en el hospital son pocos a comparación de la ola pasada (la de diciembre-enero) pero sí llegan delicados, incluso hay que intubarlos”.

Una médica residente del Hospital General de México, de la Secretaría de Salud, dice que la sala de hospitalización de urgencias, dedicada a COVID, está llena igual, lo que muestra el incremento en los pacientes afectados por esta enfermedad. También está llena la torre de cardioneumo y la de cirugía se está saturando.

Los pacientes, confirma la médica, son menores de 50 años y aunque son más jóvenes, varios llegan con procesos pulmonares graves. “Antes a nivel pulmonar no se veían tantas afectaciones en gente de menor edad, como ahora”, señala.

Lo que también tiene preocupado al personal de salud de las instituciones hospitalarias es que se están presentando casos de trombos (coágulos sanguíneos que se forman en un vaso), en pacientes jóvenes afectados por COVID.

Los trombos en pacientes con coronavirus no son algo nuevo. De hecho es algo que sorprendió a los médicos e investigadores en las primeras semanas de la epidemia, pero la incidencia de casos hizo que se incorporaran anticoagulantes en el tratamiento de la enfermedad.

“Ahora lo que está pasando es que los contagios se están dando entre población más joven sin vacuna y lo que parece es que la incidencia de trombos es algo mayor en gente de menor edad”, dice la médica del Hospital General.

También están llegando a los hospitales personas de entre 35 a 55 años con AVC (Accidente vascularcerebral, que sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene y tiene como una de sus causas principales justo la presencia de trombos).

Estas afecciones no son comunes a esas edades, son consecuencia del COVID, “y muchos pacientes ni siquiera saben que lo tienen, porque no presentan ningún otro síntoma, llegan, podríamos decir, asintomáticos, pero se les hace la prueba y salen positivos”, dice Efrén, el integrante del personal de salud del Hospital 47 del IMSS.

Una médica residente del Hospital Juárez de México, también de la Secretaría de Salud, quien igual confirma el aumento de hospitalizaciones, el perfil de los internados como personas de entre 35 y 55 años, sin vacuna, dice que no se atrevería a dar un porcentaje de los pacientes afectados con trombos.

“Pero sí hemos visto casos y en personas de esa edad no eran comunes y, en efecto, llegan al hospital casi asintomáticos. De hecho, tuvimos el caso de una compañera de 34 años. Empezó con dolor de cabeza intenso, que no se quitaba, y luego perdió fuerza en una pierna. Se le hicieron estudios y tenía un trombo y COVID. Ella afortunadamente se recuperó, eso fue en marzo, y ya está de vuelta, pero tiene secuelas: se le nubla la vista, se marea”.

La residente dice que también su tío, de 50 años, padeció COVID y también desarrolló trombos y ya lleva dos AVCs.

Grupos de científicos en todo el mundo están estudiando esto. En septiembre del año pasado se difundió un estudio realizado por la Universidad de Western, en Canadá, liderado por el neurólogo Luciano Sposato y publicado en la revista científica Neurology, en el que se detalla que dos de cada 100 pacientes ingresados en un hospital con COVID-19 sufrirán un derrame cerebral y 35% morirá como resultado de ambas afecciones.

El estudio indicó que alrededor de 50% de los pacientes más jóvenes con COVID-19 no presentaron otro síntoma del virus SARS-CoV-2. El equipo de especialistas que realizó esta investigación analizó 160 casos, con una revisión sistémica de pacientes con covid-19 y pacientes que padecieron de accidentes cerebrovasculares.

No se sabe aún con certeza porque hay estas afectaciones que parecen mayores en población de menor edad, los estudios están en curso, pero ante lo que señalan quienes están en hospitales atendiendo a los afectados por COVID, el mensaje a los jóvenes del director de la OMS parece más que pertinente: “no son invencibles. Este virus podría llevarlos al hospital durante semanas o incluso matarlos”.