Oaxaca.-Un maestro que bien conoce del tema me dice que los que manejan la sección 22 tiene en sus manos la gran decisión de que esa etnia entre a la civilización o siga con su tendencia fratricida. Los deseos de AMLO de pacificar la zona los reiteró en Juxtlahuaca en octubre del 2019. Hoy la decisión está en manos de los capos del cartel22 cuyas órdenes son ley para los profesores que controlan el MULT y el MULTI.

Por más que la decisión venga del presidente de la República y que haya designado comisionado especial al subsecretario de gobernación Alejandro Encinas Rodríguez, la pacificación seguirá atascada porque los audaces “líderes” sobre esa etnia tienen otros intereses.

López Obrador les ha dado dinero, obras, posiciones políticas y muchas consideraciones, pero responden con ingratitud a quien, desde la más alta magistratura de este país, solamente los llama al orden y la civilidad. Prueba de esto es la presencia de la diputada federal Triqui Beatriz Pérez López quien mandó a su suplente Emelia Ortiz García para romper el retorno de los desplazados de Tierra Blanca.

Conciliar a los cuatro grupos Triquis que hablan de un “acuerdo de paz” cuando entre ellos mismos se están matando, es un asunto muy complicado. Requiere de muchas horas de discusiones, pero también de aplicación de la ley. Deben arrestar a los muchos matones de la zona, incluyendo a sus líderes. Saben que si esto se logra se acabaría el gran negocio que significa manipular a las masas. Comentan que se acabaría también la compra venta de armas de alto poder y el tráfico de drogas.

Los que manipulan al MULT, MULTI, UBISORT y el llamado Frente Indígena de Resistencia Triqui, tienen otros planes. No los inspira un acuerdo de paz. Las arterías son notorias. Los del MULT primeramente pidieron la presencia de las fuerzas del orden en Tierra Blanca ahora piden que se retiren. El gobierno logró que las partes se sentaran a dialogar y hasta aceptaron el retorno de los desplazados de Tierra Blanca. Cuando llegaron a mediados de esta semana las primeras familias desplazadas, los profesores Macario García Merino y Rogelio Pensamiento Mesinas se opusieron. Fue tan grotesco el cambio de opinión que hasta Fabián Pereda dirigente del UBISORT dijo:

“…Teníamos entendido que el día 25 (de este mes) sería el ingreso de los desplazados a su comunidad y nuevamente las mentes perversas intentan apostarle a la violencia impidiendo el ingreso de las familias desplazadas de Tierra Blanca. Esto muestra, una vez más, que solo son palabras huecas de parte del gobierno federal y estatal en todo lo relacionado al tema de pacificación en la zona Triqui.

INDÓMITOS

“Quieren mantenerse, cueste lo que cueste, en su aislamiento secular, seguir viviendo como animales. Matar, eso sí les agrada. Están armados hasta los dientes y representan un peligro constante para sus vecinos”. Así describe en su libro Pinotepa Nacional a esta raza indómita el desaparecido escritor Gutierre Tibón (1961)

Rogelio Pensamiento Mesinas uno de los dirigentes más radicales del Cartel22 es quien mantiene el control férreo del MULT la organización más temida. Al abortar el retorno de los primeros desplazados el último miércoles terminantemente rechazó la presencia de la Policía y la Guardia Nacional en Tierra Blanca. Dijo que allí solo debe estar la policía municipal “porque son nativos y conocen a la gente, no son capaces de reprimir a sus hermanos”.

El mismo Rogelio Pensamiento al tratar de justificar su labor de zapa contra el acuerdo de paz dijo que “el problema de los desplazados de Tierra Blanca tiene que ser resuelto por los nativos”.

Intolerante, pronunció: “Nuestra asamblea acordó

abrir las puertas para un primer contingente; de entrada queremos decirles que ha habido mala operatividad de los funcionarios, en lugar de avanzar en el ingreso para la reunificación, están entorpeciendo las actividades. Quieren que esté aquí la Guardia Nacional y la Policía Estatal cuando el acuerdo es que va a entrar la Policía Municipal con su autoridad el síndico…”.

La actitud de este profesor sempiterno líder de la radical Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y cerebro de miles de aventuras políticas violentas, mueve a la pregunta ¿Por qué tanta aversión a la presencia de las fuerzas del orden en la nación Triqui?