Oaxaca.- La generosidad de ambos gobernantes ha sido manifiesta al concederle a los distintos grupos concesiones sin par. La más reciente fue una ley de amnistía estatal para Triquis sujetos a proceso judicial sin embargo la respuesta no viene en ese mismo sentido.

Más que los nativos son los eternos líderes de grupos como Mult y Ubisort, lo que se resisten a la firma de paz. Si esos pueblos vuelven a la convivencia armónica se acabaría el pretexto de los desplazados y con ello el gran negocio que significa manejar a la borregada, movilizada cíclicamente, que invade plazas importantes en la CdMx y el mismo palacio de gobierno en Oaxaca de Juárez.

Además del negocio que significa manipular a cientos de mujeres que con su llamativo huipil invaden y someten con mayor decisión que sus compañeros varones que se desplazan por los campos de cultivo del norte del país, hay razones sociológicas que explican la idiosincrasia de los Triquis.

El escritor Gutierre Tibón a principios de 1960, en un profundo estudio sociológico sobre esta etnia, define razones de la belicosidad de esta etnia.

“…Ahora, el problema de los Triquis es incomparablemente más grave, debido al resentimiento acumulado en los últimos años en contra de los mestizos y por las armas que han logrado reunir”.

Con tal definición veo imposible que algún gobernante, por más voluntad que tenga, pueda llevarlos a firmar la paz.

La expresión de que a sus líderes no les conviene pacificar la puso de manifiesto el dueño, digo dirigente, del Mult, Rogelio Pensamiento. Interrogado sobre su negativa al regreso de los desplazados, contestó:

“No pueden retornar en presencia de la Policía y la Guardia Nacional porque llegarían también los que han matado a nuestra gente. Tiene que ser con la vigilancia de la Policía Municipal que conoce a todos y puede garantizar imparcialidad”.

Los reporteros semblantearon al beligerante profesor dirigente del MULT como un demoledor del acuerdo de paz no como un líder que llame a la concordia. En la conferencia de Prensa sobre el fracaso del regreso de los desplazados en Tierra Blanca, se presentó el líder de la UTE organización que sus mismos compañeros maestros ubican como la más radical el cartel22.

Descalificó a los funcionarios federales y estatales que quieren, dijo, apresurar el retorno porque como no están acostumbrados al frío y a malcomer. No quieren un proceso limpio que llame a la concordia y a la paz en Tierra Blanca.

Impuso su voluntad al decir: hay que acatar el acuerdo de la Asamblea General que propone retorno por bloques. Unos 60 u ochenta por mes. No vemos bien -insistió- que los traten de ingresar a la fuerza con personas que están involucradas en asesinatos y robos. Se negó a aceptar el regreso de todos sin revisar las carpetas de investigación.

NO A LA GN

El agresivo capo del Cartel22 rechaza tajantemente a las fuerzas seguridad federales y estatales. “Pido al titular de la Policía que no actúe como Rambo, nada de apantallar a la gente con las amas”.

Ante su insistente petición de que solo sea la Policía Municipal la que vigile el retorno de los desplazados, le preguntaron a Rogelio Pensamiento.

-¿A quién le interesa que no entre la Guardia Nacional a estas tierras?

En tono sardónico respondió: A la paz.

Le insistieron: ¿Por eso no quieres la paz? De inmediato cambió el argumento: digo a la tranquilidad.

Cuando le preguntaron ¿tu actitud no es obstruir la paz y el diálogo?

INCENDIAR LA PRADERA

Recalcó: quieren incendiar la pradera por una imprudencia, nosotros propusimos una sede (para la Policía y la GN) que es Monte Tres Cruces o El Carrizal. Allí que se quede para garantizar la imparcialidad, pero no debe actuar irresponsablemente cuando se propone entrar por la fuerza a Tierra Blanca cuando no hay consenso de las dos partes (Mult y Ubisort) para garantizar la imparcialidad.

Le hicieron la pregunta ¿Quién está en contra de que entre la Guardia Nacional?

La respuesta del dueño de la UTE (Unión de Trabajadores de la Educación) igualmente fue ambigua.

-“Nadie, pero la presencia de las fuerzas de seguridad tiene que ser por consenso”.

Lo raro es que no hubo visos de ese consenso en su respuesta autoritaria: el acuerdo lo tomamos todos y la Guardia Nacional con la Policía pueden estar solamente en El Carrizal y en Tres cruces.

-¿Aceptas que hay armamento en la zona? Fue otra pregunta que, habilidoso, el también dirigente del MULT, evadió con una respuesta imaginaria: “nuestras armas son la conciencia y la lucha”.