Cada equipo profesional de béisbol requiere de varios auxiliares para reforzar el trabajo de su entrenador, ellos son su gente de su confianza y los expertos en cada departamento, se les denomina couches, los hay de bateo, de pitcheo, de fildeo, de primera base y de tercera base, hay conjuntos que su presupuesto les permite tener más de uno en cada especialidad.

En caso del bateo, por ejemplo, sería extraordinario que hubiera un experto de cada lado ya que hay que pulir las habilidades tanto de zurdos como de derechos, la persona ideal es alguien familiarizado con el club, serio, que en sus tiempos de jugador activo haya sido muy efectivo con el bate, que tenga buen ojo para analizar el movimiento del swing de cualquier pelotero.

Otras cualidades con las que debe contar son, que tenga paciencia y facilidad de palabra para explicarles, sobre todo a los más jóvenes, como mejorar en su mecánica, es el responsable en enseñarles a realizar toque de bola, a conectar un globo de sacrificio o a chocar la pelota hacia la banda contraria (esto es que un zurdo batee por la tercera o un derecho por la primera base).

Lo mismo sucede con los couches de pitcheo, al haber lanzadores zurdos y diestros se requiere un experto de cada brazo para analizar el movimiento y mecánica de cada pitcher, así como espaciar el trabajo en el brazo durante toda la temporada, es bueno tener especialistas en relevos largos o cortos y en velocidad o en curvas.

Una de las labores principales de un coach de pitcheo es conseguir que los lanzadores del equipo tiren por dentro, lo que quiere decir lanzar sin miedo al espacio que queda entre el home y el cuerpo de los bateadores enemigos, dominar ese espacio sin temor es muchas veces la clave para definir a un pitcher exitoso.

Tanto los couches de bateo como de pitcheo deben de grabar cada turno al bate o cada lanzamiento para analizarlo detenidamente al día siguiente y hacer los ajustes con quien no esté teniendo un rendimiento óptimo, así se puede detectar quien falló, en qué momento o que hizo mal.

Los couches enseñan a los peloteros a correr las bases, a barrerse de cabeza o con las piernas por delante, fijar en la mente de los peloteros que siempre deben considerar el marcador, en caso de que estén a la defensiva y se encuentre en base alguno de los contrarios, que sepan dónde ubicarse en el terreno de juego, a donde lanzar la pelota o que almohadilla cubrir para evitar otro avance.

Los couches de primera y tercera bases, salen al terreno de juego cada entrada al momento en que su equipo tiene la oportunidad de batear, se ubican en los espacios delimitados por cal a un lado de la inicial y la antesala en territorio de faul.

La función del coach de primera es avisarle al bateador que acaba de conectar la bola, si pisa la almohadilla y continua su carrera por fuera de la raya de cal o se abre para enfilarse hacia la segunda base, de esa forma no va a perder tiempo en una vuelta forzada hacia la siguiente almohadilla.

Si hubiera corredor en primera, el coach le avisa si abre más o si el lanzador contrario va a revirar para que retorne de inmediato, si el tiro es malo y suelta la bola el inicialista, evalúa si puede conseguir la segunda y lo manda de inmediato.

En el caso del coach de tercera la responsabilidad es mucho mayor, debe saber de estrategias y estar siempre atento a cada situación para diseñar la ofensiva jugada a jugada, mediante señales ordena a los bateadores si deben aguantar un lanzamiento, realizar un toque de bola dirigiéndolo a algunas de las dos rayas o si debe tirarle a lo que venga sea bueno o malo y hacia dónde enviarla.

A los corredores les ordena si deben salir a la siguiente almohadilla tras algún lanzamiento, ya sea en robo o en jugada de hit and run, asimismo, cuando un corredor va a cruzar por la tercera, debe analizar si puede alcanzar el home para mandarlo o mejor lo detiene y evitar un out seguro, es el cerebro de la ofensiva y por lo tanto el de mayor confianza del entrenador para que interprete lo que requiere dentro del terreno de juego.

Los couches hacen una labor muchas veces callada en favor del equipo, son el complemento del entrenador ya que éste no puede hacerlo todo, sin duda el éxito de un conjunto pasa por su efectividad y pocas veces son reconocidos, casi todos los manager cumplieron con ese papel como parte del aprendizaje hasta obtener la experiencia necesaria y tomar las riendas de un equipo.

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