Lo anterior, a propósito de lo que ocurre en la Secretaría de Relaciones Exteriores y en particular en la Embajada de México en España, ya el que el pasado 06 de agosto se dio a conocer que Jorge F. Hernández fue separado como agregado cultural de nuestro país en España por incurrir en comportamientos graves y poco dignos de una conducta institucional.

Jorge F. Hernández es narrador y ensayista. Es colaborador en las revistas Artes de México, Cambio, FMR Matador y Vuelta; así como en en los periódicos El País, Milenio Diario y Reforma. También es candidato a doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Desde 2019 y hasta este mes se desempeñó también como responsable del Instituto Cultural de México en España y de la Biblioteca Octavio Paz en Madrid.

Hasta el momento han trascendido dos posibles motivos para justificar su separación, uno es el de haber vertido comentarios misóginos en contra de la actual embajadora María Carmen Oñate Muñoz, y otro es el de haber publicado un artículo de opinión titulado Por placer, del cual intentan hacer creer que se sintió aludido el actual Director de materiales educativos de la SEP, ya que su autor plantea que se debe leer por el simple goce de hacerlo.

Ante estas dos versiones, F. Hernández afirma que días previos a su cese como funcionario cultural, una persona lo acosó, intimidó y amenazó con supuestas grabaciones que contenían los comentarios vertidos en contra de la embajadora, pero negadas en todo momento por el supuesto inculpado, quien ha señalado que su salida obedece a la incomodidad que genera lo que escribe.

Para sustituir a Jorge F. Hernández fue designada Brenda Lozano, Licenciada en Literatura por la Universidad Iberoamericana, autora de novelas, integrante de la editorial Ugly Duckling Presse de Nueva York y articulista del periódico El País. Es reconocida como una de la escritoras menores de 40 años más importantes de México.

Recién nombrada fue cuestionada por funcionarios y líderes políticos de Morena, por haber emitido críticas al presidente López Obrador, proponiendo que en vez de rifar el avión, se rifara al presidente, pero tal vez lo que consideraron más grave, fue que haya colaborado en Letras Libres de Enrique Krauze.

Ante esta oleada de cuestionamientos, tuvo que renunciar Enrique Márquez Jaramillo a la Dirección Ejecutiva de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Además de abogado, cuenta con un posgrado en Ciencia Política en El Colegio de México y en la Universidad de Perpignan de Francia y adicionalmente es colaborador de El Universal, Cambio, la Cultura en México y Siempre. Fue Premio Nacional de Poesía Joven de México en 1975. Los motivos de su renuncia aparecen plasmados en la carta que le dirigió a Marcelo Ebrard, sintetizados en la frase: “Considero que mis espacios de acción e interlocución con la comunidad cultural ya no son los de antes”.

La Dirección Ejecutiva de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores tiene como propósito contribuir a la reconfiguración simbólica de México desde el servicio exterior y tiene como una de sus funciones participar en el nombramiento de agregados y responsables de cultura en el exterior.

Ante la polémica suscitada, el presidente López Obrador durante su conferencia mañanera del pasado viernes tuvo que intervenir y declaró que nunca estuvo enterado del nombramiento de Brenda Lozano y que solicitaría al Secretario de Relaciones Exteriores que designe a una poeta indígena del Istmo o del centro del país para asumir el cargo.

La respuesta no se hizo esperar y Brenda Lozano a través de su columna afirmó que seguirá firme en sus luchas como la “defensa de los derechos de las mujeres, la diversidad cultural y la libertad de expresión” y que no considera renunciar.

Una voz acreditada en la comunidad artística es la de Horacio Franco, quien en su cuenta de twitter publicó: “Con respeto, @m_ebrard y @lopez obrador_ se debe considerar a gestores culturales profesionales dentro –y fuera- de la @SRE_mx como Agregados Culturales en las Embajadas. Ellos podrían difundir mejor toda la cultura mexicana mejor de lo que podríamos hacer nosotros los artistas”(sic).

Primero el proyecto y después los nombres.