Pareciera que la evolución del mundo entró en una etapa de desaceleración. El siglo XX estuvo marcado por tres guerras, dos de grandes proporciones bélicas y una que sin confrontación acentuó grandes cambios políticos para la humanidad, me refiero a la Primera y Segunda Guerras Mundiales y a la Guerra Fría, de ahí que algunos autores se refieran al siglo XX como el siglo de las guerras. 

Después de la Segunda Guerra Mundial en 1945, el mundo se organizó en dos polos, correspondientes a la visión política de los vencedores del conflicto, Estados Unidos promovente del modelo capitalista liberal y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) defensora del modelo comunista soviético. 

Esto ocasionó que durante 40 años, todo conflicto interno de cualquier país en el mundo se intentara resolver con la intervención de los “tutores” ideológicos existentes, empleando como estrategias, servicios de espionaje, golpes de Estado y ayudas militares y económicas.  

El principio del fin bloque comunista se llevó a cabo en 1989 con la caída del Muro de Berlín, pared emblemática que dividió familias, pero no los rasgos de identidad de Alemania, país que gestó una visión fascista que detonó los principales conflictos de la Segunda Guerra Mundial. 

Rusia como cabeza de la URSS se vió en la necesidad de hacer ajustes internos a partir de la introducción de reformas políticas y económicas, conocidas como Glasnot y Perestroika. 

Después de este episodio, inició una reconfiguración de los bloques existentes en defensa a dos preceptos que marcaron el triunfo del capitalismo sobre el socialismo, la propiedad privada y la democracia. Estas ideas gestaron nuevos bloques económicos como la Unión Europea, el Foro de Cooperación Económica Asia- Pacífico y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, principalmente. Sin embargo, quedaron como baluartes del antiguo bloque comunista China, que ahora tiene como zona de adiministración especial a Hong Kong y Corea del Norte, naciones que aún influyen en zonas de África y se mantienen en alerta en la zona dee Medio Oriente, como lo fue en los casos de Irak, Libia y ahora en Afganistán, por citar sólo algunos ejemplos. 

En 2021 intenta surgir una nueva una visión para conformar un nuevo bloque ideológico al que sus promoventes han denominado “Iberosfera”, zona geográfica que incluye a España y sus herederos culturales en América sin descartar a los Estados Unidos, circunstancia que representaría a 700 millones de habitantes en el mundo. Este proyecto cuenta con una declaratoria de principios denominada “La Carta de Madrid”, la cual establece que el avance del comunismo busca desestabilizar las democracias, amenaza la propiedad privada y prosperidad, atenta contra las libertades de las instituciones, la sociedad civil, los medios de comunicación y la academia.  

Este proyecto está abanderado por Vox (locución latina que significa voz), partido político español de ultraderecha, creado en 2013 con representatividad en el parlamento de Andalucía que promueve la defensa de la familia y la vida, reducir el tamaño del Estado, garantizar la igualdad y expulsar al gobierno de la vida privada. 

Vox también emite opiniones sobre temas internacionales y en el caso de México lo ha hecho en dos ocasiones, en la cuales su blanco ha sido el presidente López Obrador. La primera en el marco de la conmemoración de la Independencia de México, en la cual mencionó que los españoles liberaron a esta nación de la tiranía azteca; y la segunda, en el marco de la visita de su presidente, Santiago Abascal a nuestro país, a invitación de Julen Rementería, líder del PAN en el Senado; y en la cual mencionó que el presidente AMLO abraza a tiranos y protege narcos. 

Lo anterior, generó reacciones en la esferas política y social, los partidos hasta ahora aliados del PAN intentaron desmarcarse, pero a algunos sectores sociales les agradaron las declaraciones del creador del término Iberosfera.   

Con las posturas de Ricardo Anaya y la presencia de VOX en México parece que el panismo va preparando su campaña para el 2024, saben que serán el partido más competitivo para oponerse a MORENA. Sin embargo, la ruta de las elecciones será el de la confrontación, ahí está el testimonio de la campaña norteamericana entre Trump y Biden, quien acaba de retirar a las tropas norteamericanas de Afganistán para dar paso a un gobierno Talibán, responsable de los hechos del 11 de septiembre de 2001.