BBC/PLAYBOY

Por: Iván Montejo

la condición que hace que te quedes “pegado”Con una mirada supo lo que ella deseaba, también lo sentía, pero se encontraban a media calle y no podrían satisfacer su urgencia. Un callejón se presentó como el escenario perfecto, se desabrochó el cinturón y le levantó la falda; el incomparable placer monopolizó sus cuerpos y por un momento se olvidaron del lugar en el que se encontraban.

Las luces rojas y azules los interrumpieron, afortunadamente únicamente debía abrocharse el pantalón y bajarle la falda, pero sintió una extraña presión. Estaba atorado, ella le decía que lo sacara pero no podía, estaban pegados y el dolor era intenso. Terminaron su apasionante aventura en el hospital, mientras tres médicos los intentaban separar.

Desde 1372 existen historias similares a la anterior, la primera narración contó la historia de una pareja que quedó “amarrada” durante su primera noche juntos. Se trata de la condición llamada penis captivus, un espasmo involuntario de la vagina que provoca que el pene quede atrapado durante una relación sexual.penis-captivus-willis En un principio comenzó como un rumor: la extraña historia de una pareja que tuvo que ser separada tras una sesión de sexo intenso.

Sin embargo, dos ginecólogos confirmaron la noticia en el siglo XIX, cuando trataron a una pareja que les describió que tenían un año de casados y durante una noche el hombre sintió una presión inusual cuando penetraba a su mujer, la intensidad fue tal que no podía sacar su pene y en el momento que lo intentaba ambos tenían un fuerte dolor.A esta narración se le sumó Graham Greene, quien escribió en sus memorias una historia que le contó la doctora Elisabeth Moor. Un día, ella recibió la llamada de un Hotel en Anacapri, Italia; al llegar encontró a una mujer alemana bañada de sangre, el pene de su amante había quedado atrapado y cuando se liberó le provocó un desgarre. La mujer afortunadamente sanó, pero la doctora Moor aseguró que esos casos no eran raros, aunque ése era de los peores que había atendido.La mujer de la que habló la doctora Moor sobrevivió al fenómeno, pero una pareja en los años veinte no fue tan afortunada. Fueron encontrados pegados en un parque y los doctores tuvieron que aplicarle un analgésico a la mujer para separarlos; pero la tragedia llegó con los periodistas. La noticia fue tan vergonzosa para los implicados que terminaron suicidándose.

Algunos ginecólogos aseguran que la condición no existe, pero el ingreso de parejas pegadas a los hospitales los contradicen. Los expertos mencionan que no se trata de una variante del vaginismo, que es la dificultad de las mujeres de tener relaciones por contracciones involuntarias al interior de la vagina. En el Pene cautivo sí existe una relación, pero durante ella se queda atrapado. No se sabe las causas del fenómeno, en un manual de los años treinta explicaron que es consecuencia del sexo ilícito, y el riesgo de ser descubiertos podría originar el término espasmo en la vagina de la mujer. La mayoría de los expertos descarta esta hipótesis, pero parece ser que los casos abundan entre los adúlteros

.Las pruebas y los casos demuestran que se trata de un hecho real, aunque todavía no se conoce la causa de los espasmos debido a la rareza de la condición. Razón por la cual sólo podemos rezar para que esta terrible experiencia jamás nos pase.