Es necesario detener el deterioro de nuestros pueblos, desde lo material hasta en el espíritu, solo se puede hacer si se toman las riendas de nuestra vida en nuestras propias manos, libre determinación y autonomía en lo inmediato, en el corto plazo.

Sin embargo, no se debe perder de vista que el proyecto es construir una nueva civilización en donde lo primero que debe de importar es nuestro mundo, nuestro planeta, nuestro medio ambiente, la vida en el planeta por tanto.

 Por esta razón el pueblo del Quinto Sol está llamado a ser el nuevo sujeto de la historia, el pueblo originario es el nuevo sujeto revolucionario. La nueva revolución es ecuménica, social, política y económica. Salvar a la tierra es salvar a la humanidad entera, si la revolución de los siglos XIX y XX fue de clase hoy lo debe ser del planeta.

 Se debe caminar por las sustancias de nuestras vidas más que por los adjetivos que derivamos de ella. La construcción de la gran comunalidad humana puede ser el objetivo de una reflexión sustancial, entendida de manera simple como la gran morada humana.

 Se deberá hacer el enorme esfuerzo de la construcción teórica de nuestra realidad y de nuestro proyecto, Empecemos por reconocer que somos un solo pueblo americano originario que iniciamos una nueva era del Quinto Sol.

  La nueva posición ante el mundo, la revalorización de los pensamientos de nuestros pueblos, que eran mucho más profundos y extensos, que tienen de punto de partida el cosmos, la naturaleza y el ser humano.

 Lo que hemos formulado en quinientos años que se consideren un bien, a partir de aquí, reclamar nuevos procesos de producción, de valorización de conocimientos objetivos, científicos y no científicos, de sus conexiones entre sí.

 No solo en el nivel de las ciencias sino entre sus portadores que tiene mucho qué decir, como las mujeres, nuestros pueblos, los oprimidos, los que han sufrido de manera sistemática, destrucción, robo, expropiaciones, discriminación, causadas por el modo de producción capitalista y sus expresiones particulares como el colonialismo y neoliberalismo.

 No es posible rebajar a la tierra en el valor de una mercancía, la existencia de formas de denigración como el patriarcado, el sexismo, el individualismo extremo, el predominio de lo material muy por encima de los valores espirituales.

 De todo lo anterior habría que emancipar a la humanidad, de aquí la importancia del movimiento de los pueblos originarios, el nuevo sujeto de la historia.

 Desde la lucha de los pueblos del Quinto Sol se puede elaborar una posición científica, teórica, epistemológica en el ámbito de las ciencias sociales, es necesario reconocer que también en este ámbito existen luchas que hay asumir. Solo por poner un ejemplo, el papel tan negativo que jugó la antropología integracionista o asimilacioncita.

Por otro lado, existe la posición teórica que reflexiona sobre los colonialismos internos, llamada decolonización, que es una postura y una operación política de los pueblos originarios para revelar y revertir una situación institucional, cultural, epistemológica afectada por lógicas de poder de dominación a partir de una posición eurocentrista.

Otra posición teórica es la llamada comunalidad que a partir de la experiencia del vivir en comunidad ha formulado una serie de principios, valores y prácticas que se constituyen como alternativas del mundo mercantil.

La búsqueda de nuevas posiciones teóricas permite la búsqueda de nuevos derroteros para lograr la emancipación de los pueblos del Quinto Sol.