En un hecho histórico, el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con diez votos a favor, puso fin a una larga controversia y reconoce en la zona limítrofe como territorio de Oaxaca 160 mil hectáreas de bosques y selvas. Esta extensión, a partir de hoy corresponden a las comunidades zoques de San Miguel y Santa María Chimalapas.

Esto es resultado del minucioso seguimiento que el gobierno de Oaxaca ha dado a la controversia jurídica y, vale decirlo, resulta mérito del jefe del Ejecutivo Alejandro Murat Hinojosa quien ordenó a su equipo trabajar en todo lo legalmente posible para que la controversia territorial entre Oaxaca y Chiapas se resolviera a favor de los Chimalapas. Y así resultó. Este fallo constituye un hito histórico debido a que después de unos 10 años de haberse iniciado el juicio ante el SCJN y más de 54 años de que el conflicto persistió entre ambas entidades, hoy se resuelve para bien de Oaxaca.

La Corte ratificó la línea divisoria y confirmó que las aproximadamente 160 mil hectáreas de selvas y bosques en disputa son territorio de las comunidades zoques de San Miguel y Santa María Chimalapas enclavados en territorio del estado de Oaxaca.

Según me comenta el jurista Arturo Urdiales conocedor del tema, Chiapas pierde un municipio y Oaxaca le gana territorio.

La Suprema Corte a través de la Controversia Constitucional 121/2012 decretó el fallo a favor del estado de Oaxaca, con 10 votos a favor y 1 en contra, estableciendo nuevos límites territoriales entre Chiapas y Oaxaca.

La resolución emitida por la SCJN tendrá como consecuencia para Chiapas la pérdida del municipio de Belisario Domínguez cuya creación fue en 2011 mediante una reforma constitucional promovida por el entonces gobernador Juan Sabines Guerrero en una actitud de “gandallez” -acota Urdiales- pues lo instala en territorio de los Chimalapas que históricamente es Oaxaca en razón de que la toponimia define que Chiapas significa “lo que está después de Chimalapas”.

Dentro del territorio existen antecedentes históricos en donde Oaxaca reclama la pertenencia del área de los Chimalapas que abarcan selvas y bosques valiosos. Durante la administración de Manuel Velasco Coello, se desatendió el tema y se hizo caso omiso a la pretensión del estado vecino. Así perdió los tiempos procesales y quedó sin ninguna posibilidad de interponer nuevo recurso y cedió el municipio “Belisario Domínguez” ante los tribunales.

EL SALTO DEL CHAPULÍN

La convocatoria del partido Morena para que se registren sus precandidatos al gobierno de Oaxaca, avivó ayer la euforia electorera. Al menos, tres de sus militantes pidieron ser inscritos y todos partieron a una cita con la dirigencia de su partido en la capital del país.

Los que atendieron puntualmente las indicaciones del llamado fueron: Luis Antonio Ramírez Pineda director general del ISSSTE, la senadora Susana Harp y el veterano demoledor de la COCEI Héctor Sánchez López. Anteriormente lo hizo el senador Salomón Jara.

El siguiente paso, de acuerdo a la convocatoria, serán las encuestas que, como ya dije, serán una simple simulación pues el bueno será el que diga López Obrador. Otra farsa serán las precampañas a partir de enero porque la mayoría de los morenistas que quieren ser, adelantaron campaña desde hace tiempo. Los más ventajosos son Salomón Jara y Susana Harp. Aprovecharon su calidad de senadores para ofrecerse como candidatos con mucha anticipación. Incluso, ya se destaparon prácticamente con el disimulo de su informe de actividades. Susana lo hizo en la Escuela de Bellas Artes de la UABJO y Salomón en un multitudinario mitin ante miles de acarreados. Nada de austeridad y menos en la actitud del líder del Senado, Ricardo Monreal que le alzó la mano con gran euforia.

Mientras esto sucede, el senador Raúl Bolaños Cacho Cué, aunque milita en el Partido Verde, quiere ser candidato en una coalición con el Morena y con estas aspiraciones trabaja en la consolidación de la alianza electoral donde su partido quiere agregar al Panal.

El Partido Verde reiteró que irán en coalición con Morena, PT y Nueva Alianza para el proceso electoral que se realizará el 5 de junio del 2022, donde se disputarán seis gubernaturas, incluyendo Oaxaca.

El anuncio lo oficializaron en conferencia de Prensa los dirigentes de Morena, Mario Delgado; del PT, Alberto Anaya; y de Nueva Alianza, Sonia Rincón; la líder nacional del PVEM Karen Castrejón Trujillo, destacó que la alianza entre esos organismos políticos ha representado una verdadera transformación a favor de las y los mexicanos. Recordó que en las elecciones que se realizarán el 5 de junio de 2022 se confirmará el apoyo que les brindó la población en el pasado proceso electoral.