El Pasado 25 de noviembre celebramos con júbilo los 500 años de la primera Misa en Oaxaca. Para conocer datos precisos de este acontecimiento histórico para la vida espiritual de nuestra querida Verde Antequera, retomamos un mensaje que amablemente nos compartió el P. Lázaro Peña V., con apuntes de su libro “Datos Históricos del Seminario Pontificio de la Santa Cruz de Oaxaca”:

“Hernán Cortés, desde Coyoacán, cediendo a las gestiones de Orozco lo destino a la conquista de Oaxaca con 30 caballos, 80 infantes españoles y gran número de aliados. Salió Orozco con su contingente, el 30 de octubre de 1521, después de pasar revista en Tepeaca, donde se le unió un buen número de amigos indígenas originarios de dicho pueblo; se internaron en la mixteca oaxaqueña y por el camino tuvieron que combatir dos o tres veces antes de llegar a Oaxaca.

El 25 de noviembre de 1521 llegó Orozco al valle de Oaxaca y se detuvo en la margen derecha del Río Atoyac, ocupando el terreno del que hoy se llama pueblo de Santa Anita, sobre la falda septentrional del Monte Albán, cerca de lo que hoy conocemos como San Juanito.

Entre 10 y 11 de la mañana, debajo de un árbol de huaje, el Sacerdote Juan Díaz asistido por el Diácono Aguilar, celebró la primera Misa en nuestra querida tierra oaxaqueña. En los apuntes históricos de Monseñor Eulogio Gillow, al píe de página, dice: ‘En el lugar de esta acacia se levantó, por el año 1826 una ermita que aún existe, situada a la orilla del Camino Nacional y a corta distancia de la garita de Xoxo’. 

Se trata de la que hoy denominan “Capilla de las Ánimas”, que era parte de la Parroquia de San Martín de Porres, Indeco, Xoxo; y que ahora es jurisdicción de la Parroquia de Santa Elena, Xoxocotlán. 

Hermanos, para mí es muy importante dicha fecha porque es cuando Cristo, mi Señor, tomó posesión de los corazones oaxaqueños, cuando Cristo, con su divino Cuerpo y Sangre bendijo a los hombres, animales, ríos, árboles y montañas de esta amada tierra. Gracias Señor por sufrir, morir, resucitar, y quedarte para siempre con nosotros, a través del Santo Sacrificio Eucarístico”.         

                     

     Para conmemorar estos 5 Siglos de la llegada de Jesús Sacramentado a nuestras tierras oaxaqueñas, Mons. Pedro Vázquez Villalobos presidió la Santa Misa, concelebrada por el Párroco de Xoxo, P. Guadalupe Benjamín García, precisamente en el lugar de aquella primera Misa en Oaxaca, en compañía de algunos fieles católicos, pues por las medidas sanitarias no fue posible una reunión multitudinaria, como merecía tan grande conmemoración. Al término de la Misa, fue develada una placa conmemorativa, juntamente con autoridades civiles municipales.

En su homilía, Mons. Pedro reiteró su agradecimiento a Dios por tan histórico momento en el que Jesucristo, nuestro único Salvador de ayer, hoy y siempre, fue hecho presente en Oaxaca, en esa primera Sagrada Eucaristía, que es la más grande Acción de Gracias que podemos celebrar; nos recordó que toda la Iglesia Mexicana se prepara para celebrar los 500 años de las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe (2031), así como los dos milenios de nuestra Redención en Cristo Jesús (2033); y como Iglesia Oaxaqueña, celebraremos 500 años de la erección de nuestra Diócesis de Antequera (2035), la tercera del país.

Hoy, que iniciamos el Tiempo de Adviento, qué bien nos hará agradecer a Dios todos los acontecimientos de bendición que nos está permitiendo conmemorar; y, sobre todo, preparar en nuestro corazón una morada para nuestro Señor Jesucristo quien, desde hace 5 siglos, en cada Misa actualiza en nuestras tierras oaxaqueñas su Santo Sacrificio con el que nos abrió las puertas del Cielo. ¡Que así sea, bendito sea por siempre el Señor!

LUBIA ESPERANZA AMADOR. 

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