Jesús Emilio de Leo

De acuerdo a la Real Academia Española, ideología es un conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político. Al respecto, Karl Marx, pensador socialista y activista revolucionario, afirmó que la ideología es una visión falsa de la realidad y que la única verdadera es la ciencia. A lo anterior, vale la pena agregar lo que opinó Antonio Gramsci, ideólogo italiano, quien promovió el surgimiento de los intelectuales orgánicos para que entendieran y reflejaran las visiones del mundo de una diversidad de personas, quien, respecto a la ideología, decía que se presenta en 4 grados que corresponden a cada una de las diferentes capas sociales, siendo estas, la filosofía, la ideología, la religión y el folclore. La filosofía se caracteriza por la elaboración del pensamiento individual, la ideología es la concepción del mundo propagada entre las clases auxiliares, la religión es un ejemplo de la relación que existe entre filosofía e ideología por el control de la sociedad y el folclore es una concepción primitiva e incoherente del mundo. 

En México, a partir de 2018 se ha señalado al neoliberalismo, como la ideología causante de la mayoría de los males que padece el país, inseguridad, corrupción, violencia y pobreza. Sin embargo, esta corriente de pensamiento de principios de siglo XX, tuvo como propósito aplicar a la planificación económica, los ideales liberales, teniendo como valores fundamentales, libertad, propiedad privada, predominio del mercado, individualismo, orden político y peso mínimo del Estado. 

La polémica respecto a su implementación, radica en el cuarto grado, de acuerdo a la estructura propuesta por Gramsci y es consecuencia directa de lo que ocurre en el ámbito político, basta ver lo que diariamente reportan los medios de comunicación para que el ciudadano se dé cuenta de la inconsistencia de la estructura política, quienes por momentos aparecieron con unos colores y en defensa de principios e ideales, tiempo después mutan de piel y ahora defenderán ideas a las que en algún momento se opusieron. Ahí radica la explicación a la disminución de los votantes fieles a los partidos políticos, eso le ha ocurrido al PRI, al PAN y al PRD.  

En próximas semanas estarán definidas y definidos quienes contenderán por las gubernaturas en las elecciones de Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Oaxaca y Tamaulipas. Morena ya dio un paso adelante, aún con la inconformidad de algunas o algunos de sus participantes. Sin embargo, las casas encuestadoras siguen tomando como referencia los mismos factores, nivel de conocimiento y opinión buena o mala. Faltaría por revelar, el interés que tienen las y los ciudadanos por participar, las principales propuestas que les gustaría escuchar, pero sobre todo si consideran que alguien puede resolver los problemas más urgentes. 

Los resultados parecen previsibles, sin embargo, al finalizar el proceso electoral del 2022, es muy probable que los partidos políticos inicien procesos de reflexión en torno a sus resultados e inicien acciones para redefinirse ideológicamente. El PAN lo tiene claro y sabe que es una oportunidad para llegar al 2024 como el partido más competitivo para hacer frente a Morena. El PRI intento hacerlo en su última asamblea llevada a cabo el pasado diciembre, en la cual se autodefinieron como un partido de centro izquierda, socialdemócrata, feminista, ambientalista, enemigo de la discriminación, progresista y aliado de las causas populares. 

Habrá que esperar a los resultados para saber si la sociedad les da una nueva oportunidad.