EL UNIVERSAL

Fernando Miranda 

Oaxaca de Juárez.– Representantes de la marca francesa de ropa Sezane vistieron con las prendas de su nueva temporada a mujeres zapotecas de los Valles Centrales de Oaxaca y les pidieron que bailaran para fotografiarlas y grabarlas, acciones que atentan contra la dignidad de los pueblos y comunidades, condenó el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

Lo hechos ocurrieron el pasado sábado 8 de enero, en el tradicional mercado de Teotitlán del Valle, en la región central de Oaxaca, y ha sido difundido por usuarios de redes sociales, quienes denunciaron a los representantes de la marca de ropa Sezane por haber vestido con las prendas de su nueva temporada a indígenas zapotecas y pedirles que bailaran para fotografiarlas y grabarlas.

Ante dichas acciones, el INPI condenó “enérgicamente “el uso indebido de la imagen de mujeres indígenas zapotecas y anunció que con base en sus atribuciones, “dialogará con las autoridades de Teotitlán y las personas agraviadas para emprender un recurso jurídico, de conformidad con la ley”.

Lo anterior, argumentó el instituto, porque estas acciones “atentan contra la dignidad de los pueblos y comunidades y refuerzan estereotipos racistas sobre la cultura y las tradiciones indígenas”.

La dependencia federal recordó que según el artículo 2 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas “Los pueblos y las personas indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígenas.”

Mientras que el artículo 21 de la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, cuyo proyecto ha sido aprobado recientemente por el Poder Legislativo y enviado al Presidente para su publicación, destaca que los pueblos y comunidades “podrán solicitar la intervención de la autoridad competente cuando se considere que, a partir del uso de los elementos del patrimonio cultural, se hayan realizado actos que atenten o afecten la dignidad e integridad cultural de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, sin detrimento de las sanciones por daño moral o discriminación a que haya lugar”.

Mediante un comunicado, el INPI hizo un “enérgico llamado” a las marcas y empresas privadas, a que “cesen de explotar a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas como capital cultural, pues no son objetos de indumentaria, sino sujetos de derecho público poseedores de un vasto patrimonio cultural y conocimientos tradicionales”.

La marca de ropa Sezane nació en París, Francia en 2013 y se caracteriza por su estilo de prendas vintage; es propiedad de Morgane Sézalory.