Patricia Briseño/EXCELSIOR

OAXACA. El árbol de guaje se relaciona con los orígenes del estado de Oaxaca; de hecho, el topónimo de huaxyacac, deriva de la voz náhuatl que significa “en la loma o en la nariz de los guajes”. La especie es tan importante, que está representada en el escudo del estado.

El guaje (Leucaena Leucocephala) se da principalmente de manera silvestre y a esta variedad los oaxaqueños la llaman “guaje de monte”.

 

La historia del estado va aparejada con este árbol que crece adaptándose a las condiciones climatológicas, a veces, extremas; produce unas flores blancas y vainas de color verde o rojo, que contienen es su interior semillas comestibles, de la familia de las leguminosas.

 

Durante los meses de enero y febrero se consiguen en los mercados y tianguis de la ciudad y periferia de Oaxaca; se venden en pequeños rollos, entre 10 y 15 pesos, aunque, se pueden conseguir gratis en terrenos descampados o a la orilla de carretera.

 

Sin embargo, actualmente existen escasos árboles de guaje y poca gente conoce su importancia, sus propiedades curativas y gastronómicas, pues la semilla se come sola o en salsa y sirve para condimentar algunos alimentos e inclusive como desparasitante, apuntó Marco Antonio Vásquez Dávila, académico e investigador del Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca (ITVO) .

 

Consideró que se requiere una reconexión de los oaxaqueños con el guaje, “destacar el valor histórico, así como, el alto valor nutricional y funcional de las semillas, debido a su gran contenido de proteínas, fibra y antioxidantes”.

El guaje es subestimado, una muestra es que no está presente en espacios públicos”, dijo. El arbusto tiene la ventaja de fijar nitrógeno y mejorar los suelos además aporta sombra; se ha descuidado recuperarlo como uno de los símbolos de la identidad local.

El también presidente del Consejo Ciudadano para la Biodiversidad de Oaxaca apuntó que el guaje se encuentra en lugares de clima semiseco, con abundante presencia en Puebla, Morelos, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, más aún, en países centroamericanos.

Según explicó el guaje no es una especie endémica de Oaxaca, aunque fue en esta parte del país donde nació y evolucionó.

Descartó que la especie esté en peligro de extinguirse, aunque, recomendó contemplarlo en los programas de reforestación en lugares representativos, como los cerros que rodean la ciudad y zona conurbada de Oaxaca.

Ante la importancia del simbolismo y por sus propiedades naturales que le permiten fijar el nitrógeno y enriquecer el suelo; que no requieren de mucha agua para sobrevivir y son resistentes a plagas, la Comisión Estatal Forestal (Coesfo) reforzó la reproducción de la planta de guaje en los viveros a su cargo.

También existen iniciativas ciudadanas para intensificar la producción de la planta de guaje.