Dicen que en temas monetarios Estados Unidos es la antesala de lo que puede pasar en Europa. Por eso el dato de inflación de enero ha hecho que más de uno se lleve las manos a la cabeza.

Cuando parecía que iba a tocar techo, la inflación aprieta un punto más en enero: se disparó un 7,5% en Estados Unidos, marcando un máximo histórico en 40 años. No se veía una subida de precios igual desde febrero de 1982, según ha informado este miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo estadounidense.

La inflación continúa desbocada por el aumento del precio de los alimentos y de la energía. El precio de los alimentos escaló un 7% interanual, frente al 6,3% del mes anterior, mientras que la subida del precio de la energía se desaceleró, pero siguió aumentando un 27%. El precio de la gasolina subió un 40% y el del gas natural un 23,9%, mientras que la electricidad se encareció un 10,7% interanual.

Pero lo peor no es el dato general de inflación, sino la llamada inflación subyacente. A diferencia del dato general, la inflación subyacente excluye las subidas de productos energéticos y alimentación, que están expuestos a elementos más volátiles y suben o caen con mayor facilidad.

Pero en enero, la inflación subyacente ha subido un 6%, sólo un punto y medio por debajo del dato general, y es también la mayor subida desde agosto de 1982. La escasa diferencia entre uno y otro dato alarma, porque si la inflación no se modera ni siquiera excluyendo los productos que más suben, significa que el descontrol de precios ya podría haber contagiado a otros segmentos de la economía.

Esto añade presión sobre la Reserva Federal de EEUU (Fed). El organismo encargado de controlar la política monetaria había decidido mantener sin cambios los tipos de interés, aunque parecía que podría abrir la puerta a una primera subida de tipos a partir de marzo. Pero el continuo descontrol de los precios en el país, reflejo de una economía dopada por el estímulo fiscal lanzado por el Gobierno, tensa un poco más la cuerda.

“Con una inflación muy por encima del 2% y un mercado laboral fuerte, el Comité espera que pronto sea apropiado elevar el rango objetivo para la tasa de fondos federales”, indicó el banco central estadounidense.

Y cuando las barbas de tu vecino veas cortar… En Europa la inflación también continúa en tasas muy elevadas, especialmente en España, donde los precios seguían disparados al 6% en enero, una tasa no vista desde principios de los 90. Y aunque el Banco Central Europeo ha descartado subidas de tipos (porque podría enfriar la recuperación económica), si la inflación sigue subiendo, podría tener que tomar cartas en el asunto, como la Fed.

Fuente: Business insider.es