REFORMA

Francisco Morales V.

Cd. de México (11 julio 2022).- Como un banderazo anticipado para la Guelaguetza de este año, que tiene como centro los festejos del Lunes del Cerro, los próximos 25 de julio y 1 de agosto, la soprano mixe María Reyna promete llevar a Oaxaca directamente hasta el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

La intérprete de Santa María Tlahuitoltepec, que ha despuntado por un repertorio que combina el belcanto, la música tradicional de su Estado, el bolero y, sobre todo, un profundo amor y respeto por las lenguas indígenas, arribará al recinto capitalino este sábado 16 de julio .

“Va a ser una fiesta oaxaqueña”, promete la soprano, con orgullo, sobre el arranque de la gira que lleva el nombre de su primer disco, Orgullosa soy raíz (2019).

Oaxaca estará representado en el escenario también por dos agrupaciones de artistas del Estado que se integrarán con el Ensamble Ópera Mixe, la dotación jazzística que regularmente acompaña a Reyna.

“Yo dije: ‘¿Por qué no arrancarlo en el Teatro de la Ciudad con músicos oaxaqueños que son radicados aquí en la Ciudad de México? Son la Banda Filarmónica Aires Serranos y también con un grupo de danza, que se llama Sierra Juárez Guelaguetza”, detalla.

Para abrir boca, la cantante iniciará el concierto con su más reciente sencillo, ¡Ay, Mezcal, Mezcal!, una composición de Joaquín Garzón, maestro de la soprano y su director musical, que remite a las tradicionales bandas de la Sierra Mixe para celebrar a la bebida emblemática de su tierra.

“Creo que esta canción se hizo de una manera que todo mundo puede disfrutar y, tal como dice: ‘De Oaxaca soy, señores, tierra de cultura ancestral. / Yo como guajes, quesillo y chapulines, / pero antes, me tomo mi mezcal'”, declama la letra de Oswaldo García Criollo.

En la primera parte del concierto, interpretará canciones en mixe, su lengua madre, y en zapoteco y mixteco, para completar una tríada de idiomas extensamente hablados en su tierra.

Su versión de la tradicional pieza El feo, por ejemplo, se canta en mixe, zapoteco y español, y su interpretación de La llorona completamente en mixe.

POESÍA Y CANTO

Reyna mostrará también las colaboraciones que ha hecho junto con la escritora binnizá Irma Pineda, cuyo poema Ti ndaa huiini’ dxi (Un segundo) fue musicalizado por Garzón para la soprano, al igual que otra pieza a partir de un poema de Nadia López, escritora ñuu savi, que alza una oración para las mujeres desaparecidas.

La cantante, explica, ha colaborado directamente con las autoras para poder pronunciar adecuadamente el zapoteco y el mixteco, y decidió no subir al escenario hasta que ellas le dijeran que su pronunciación en ambos es perfecta.

“El cantar en una lengua es una responsabilidad muy, muy, grande, y creo que, gracias a Dios, por algo nunca me han dicho nada, porque, cuando le dedico tiempo, le dedico tiempo a cada una y a la variante que sea”, celebra Reyna.

“Justamente creo que ha sido el trabajo, la responsabilidad que he tenido, para poder aprenderme las canciones”, abunda.

Luego de una sección de música tradicional oaxaqueña, interpretará una serie de boleros, una parte importante de su formación como cantante.

“Cuando yo estaba estudiando música, estaba estudiando belcanto con el maestro Garzón, y de la mano estaba estudiando arias italianas y también estaba aprendiendo a cantar boleros”, recuerda.

“Yo, al principio, decía: ‘Ay, no me gusta, me aburren’, y siempre lo comento con el equipo y les digo: ‘¡Cómo uno, con el tiempo y con los años, va aprendiendo!’. Y también yo creo que vas madurando”, dice sobre su amor actual por el género.

En esta sección, Reyna cantará boleros de su paisano Álvaro Carrillo, de Armando Manzanero, y algunas piezas inéditas de Garzón.

“Son canciones románticas, de amor, de desamor y, hoy en día, ya uno cuando le pasa de todo un poco en este camino en cuestiones del amor, créeme que lo canto ahora con más enjundia y más sentimiento”, dice sonriente.

Y VIENE MUCHO MÁS…

La gira que arranca en el Teatro de la Ciudad seguirá durante la Guelaguetza en el Teatro Zaachila 600 Años, en Zaachila, Oaxaca, así como en la Feria del Mezcal y, posteriormente, al Teatro Macedonio Alcalá de la capital oaxaqueña.

Visiblemente feliz y emocionada, cuenta también que por fin le fue aprobada su visa, con lo que podrá aceptar las numerosas invitaciones que le han llegado para presentarse en Estados Unidos.

El cortometraje documental que narra su trayecto hacia los escenarios, Yo soy la reina, se encuentra actualmente en la etapa de posproducción, todavía con una fecha de estreno pendiente.

Asimismo, aunque todavía no revela qué tipo de repertorio abordará después, asegura que ya piensa en su segundo disco.

“Somos muy inquietos e inventamos cada cosa, entonces van a salir mucho más; eso me queda claro”, promete sobre el futuro.