EL HERALDO DE MEXICO

ALIDA PIÑÓN

En 2009, en Santa María Tlahuitoltepec, Sierra Mixe de Oaxaca, ocurrió una revolución feminista y cultural; un grupo de mujeres se organizó para hacer lo impensable: crear una orquesta femenil regional para tocar en las fiestas de la región, una actividad que estaba reservada sólo para los hombres. Desde entonces, han luchado contra el machismo y la discriminación, y han conseguido no sólo tocar a lado de figuras como Lila Downs y Mon Laferte, también están contribuyendo a la construcción de nuevas generaciones de mujeres preparadas para salir del territorio doméstico y ocupar todos los espacios y todas las profesiones sin distinción de género.

Ellas son “Mujeres del viento florido”, integrado por 58 mujeres músicas de entre 12 y 45 años, hablantes del ayuujk, zapoteco y mixteco, lideradas por Leticia Gallardo, y, con sus saxofones, clarinetes, flautas, trombones, tubas y percusiones están cambiando sus comunidades al ritmo de los sones oaxaqueños más reconocidos.

En 2006, por la inquietud de estudiantes del Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (CECAM), de Santa María Tlahuitoltepec, y, con apoyo municipal, se creó un conjunto femenil, pero por diversas cuestiones se tuvo que disolver en 2009. Sin embargo, muchas de ellas decidieron continuar de manera independiente y Leticia Gallardo Martínez, integrante original, se convirtió en maestra y directora de la banda en 2009.

“En Oaxaca hay una presencia musical y una cultura muy fuerte de bandas tradicionales, son las que participan en las fiestas. Nosotras queríamos tocar juntas, tener nuestro espacio porque no podíamos estar con las agrupaciones que ya existían, no era bien visto, la música era para los hombres. Empezamos a ensayar y a presentarnos en distintas comunidades, poco a poco nos fueron invitando a las fiestas, a los eventos, y, al mismo tiempo, se generó el interés de otras mujeres, les sorprendía vernos y se fueron motivando a dedicarse a la música”, explica Gallardo.

Gracias a la orquesta, dice, han descubierto no sólo sus capacidades musicales, también que, a través de su trabajo, son parte activa de su comunidad y son portavoces. “Hay espacios que están limitados para las mujeres, pero si además somos indígenas, están prácticamente cerrados para nosotras, pero los estamos abriendo. Nos tuvimos que hacer fuertes para poder avanzar; todavía hay muchas personas que no nos creen, que no consideran que debemos hacer música. Sin embargo, sabemos que es nuestro derecho y sabemos que no estamos haciendo nada malo. Tenemos claro que hay y habrá gente que no acepta que una mujer salga de su casa para ir a dar un concierto, pero nos da mucho gusto ver que hoy hay esposos, hijos, padres, que nos están acompañando”, apunta. Leticia no se considera feminista, dice, incluso, que cuando les señalan que su trabajo es extraordinario no sólo a nivel artístico, también social, pues se suma a una lucha de mujeres por la igualdad y la equidad.

“Nunca tuvimos la intención de ser famosas, nunca creímos que lo que hacíamos era excepcional, nunca pensamos que podíamos cambiar las reglas de una comunidad, sólo queríamos tocar. A mí me dicen que somos muy fuertes, yo sólo sé que nosotras queremos que nuestras historias de vida, con violencia, con restricciones, no sean las mismas para las demás”, dice.

Recientemente la orquesta, junto con la soprano mixe María Reyna, lanzó la canción “¡Ay mezcal, mezcal!”, con el que rinden homenaje a la bebida ancestral. Además, preparan su participación en la Guelaguetza.

DATOS

La agrupación se ha presentado en múltiples eventos musicales en comunidades de todo Oaxaca, así como en ciudades de Puebla, Morelos y la capital del país.

Han acompañado a diferentes cantantes de nivel internacional como Mon Laferte y Lila Downs.

Tiene en su haber dos grabaciones: Mujeres y Viento florido: homenaje a compositores tradicionales oaxaqueños.

A lo largo de su historia ha recibido desde jóvenes de 12 años hasta mujeres de 45; desde estudiantes, hasta madres de familia.

No solo se dedican a los instrumentos, pues muchas de ellas componen y hasta dirigen la banda.