México tiembla todos los días y muchas veces: ¿dónde son más frecuentes los epicentros?Guerrero, Oaxaca y Chiapas

EL PAÍS

LUIS SEVILLANO PIRESDAVID MARCIAL PÉREZ

México – 19 SEPT 2022. México volvió a temblar este lunes, justo en el aniversario de los dos peores terremotos de su historia reciente. El 19 de septiembre parece tocado por una maldición antigua que desafía cualquier certeza matemática sobre las reglas de la probabilidad. En realidad, el país tiembla todos los días y muchas veces, aunque a pequeña escala. En México se registran cada año más de mil terremotos de una magnitud en torno al 3,5. Al estar en interacción con cinco placas tectónicas, el país es un amplio laboratorio sismológico. Pero, ¿Dónde son más frecuentes los temblores?

Los terremotos no se distribuyen de manera equitativa en el país, un 80% de los sismos se registra a lo largo de las costas de los Estados del sureste mexicano: Guerrero, Oaxaca y Chiapas. El de este lunes, de 7,4 grados ha sacudido la misma costa, aunque unos kilómetros más al norte, en el Estado de Michoacán. Como también es habitual, se han producido réplicas en el centro del país. Las autoridades han informado por ahora de un fallecido por el derrumbe de una barda en un centro comercial de Manzanillo (Colima). Lo demás son daños materiales, sobre todo en la zona del epicentro.

En la Ciudad de México también se ha sentido el latigazo. La jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum, ha informado que hasta el momento no se reportan daños en la ciudad. Sin embargo, los servicios de protección civil continúan haciendo el monitoreo en calles y avenidas de centro de México. Se han lanzado alertas de tsunami para los Estados de Michoacán y Colima.

En este área se han producido dos de los terremotos más devastadores de los últimos años: Michoacán en 1985 (más de 10.000 víctimas mortales) y Puebla (2017). A pesar de la distancia ambos afectaron en gran medida a la Ciudad de México.

En septiembre de 2021, un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el centro de México, dejando hasta un fallecido y 1,6 millones de personas sin luz. El temblor tuvo su origen a 14 kilómetros al sureste de Acapulco, en el Estado de Guerrero. En otra coincidencia símica, este temblor sucedió en el aniversario de otro anterior, de magnitud 8,2 que causó un centenar de muertes en Oaxaca en 2017.

También en las costas Pacífico, y también a la altura de Michoacán, se registró el epicentro del sismo del 19 de septiembre de 1985, con una magnitud de 8,1. Fue uno de los más violentos en la historia reciente del país. La ruptura de la brecha sísmica duro solo 45 segundos, pero dejó un saldo de al menos 10.000 muertos y 50.000 heridos en el país.

Los Estados de Michoacán, Guerrero y Oaxaca concentran el 80% de los terremotos producidos en el último siglo

En las aguas del Pacífico mexicano, a unos 4.500 metros de profundidad, los sismólogos están muy atentos a cualquier movimiento de una brecha de unos 110 kilómetros de largo a la altura de Guerrero. Desde hace más de un siglo no registra un gran terremoto, pero por sus alrededores son los que ha detonado las peores tragedias.

Otro 19 de septiembre, esta vez de 2017, el suelo retumbó con epicentro en los límites de Morelos y Puebla. Fue menor que el de hace tres décadas, 7,1, pero su proximidad a la capital causó estragos. Más de 40 edificios se vinieron abajo en la capital, entre ellos dos escuelas. En los barrios de Roma y Condesa, la zona más cenagosa de la ciudad y que sufrió como pocas la tragedia de 1985, el temblor golpeó con dureza. 369 personas fallecieron en total, la mayoría en los estados de Ciudad de México, Morelos y Puebla.

Los modelos matemáticos de los especialistas apuntan a que la brecha supone una de las mayores amenazas para grandes áreas pobladas como el valle de México, donde se concentra alrededor de la quinta parte de la población del país, con unos 23 millones de habitantes. Sin embargo, el centro del país no es el único foco que tiene en vilo a los expertos en sismicidad y protección civil. El temor de un futuro gran terremoto se extiende a las principales ciudades costeras del Pacífico, desde Nayarit, pasando por Jalisco hasta las ciudades de Michoacán, Guerrero, Chiapas y Oaxaca. De acuerdo con los mapas de riesgos elaborados por las autoridades mexicanas, un 30% de la población nacional está expuesto a niveles altos o muy altos de peligrosidad sísmica.