EL PAÍS

DAVID MARCIAL PÉREZ

México – 21 SEPT 2022 – Es una de las votaciones del sexenio en México. El pleno del Senado tiene este miércoles la última palabra sobre la extensión de la presencia de los militares en las calles ejerciendo labores policiales, una de columnas vertebrales de la estrategia de seguridad del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El grupo de Morena y sus socios no cuenta con la mayoría suficiente para una reforma constitucional que requiere una mayoría reforzada. La medida solo saldrá adelante con el apoyo de un puñado de votos de la oposición.

En el centro de todas las miradas están los senadores del PRI, cuyo grupo en el Congreso promovió la iniciativa. Pero el histórico partido mexicano está roto por dentro y los senadores priistas llevan días mostrando su rechazo a la propuesta. El resultado final de la votación trascenderá la ya de por sí polémica prórroga de la militarización de la seguridad pública, iniciada en 2019 por iniciativa del presidente por motivos excepcionales. Este miércoles se decide no solo un posible nuevo espaldarazo a la agenda central de Gobierno y sino gran parte del futuro de la oposición.

¿Qué está en juego?

Si finalmente sale adelante la reforma de mantener cuatro años más a los soldados en las calles, hasta 2028, la consecuencia política más inmediata será la presumible ruptura de la coalición opositora entre el PRI, el PAN y el PRD. Así lo han avisado, aunque con matices, los presidentes del resto de socios, que entienden que el PRI está traicionando el sentido de su pacto -todos contra Morena- al presentar una reforma que coincide con las líneas maestras de la política de seguridad del Gobierno. De momento, la alianza esta “suspendida temporalmente” desde el anuncio de la propuesta por parte del grupo priista en el Congreso, donde ya pasó el primer trámite parlamentario.

“Esperaremos que a la votación el Senado y después los órganos órganos del partido y del PRD deliberarán ampliamente”, anunció este martes el presidente panista, Marko Cortés. La estrategia conjunta dio sus primeros resultados en las elecciones legislativas del año pasado, donde la coalición creció lo suficiente como para evitar la mayoría reforzada de Morena y sus socios. En el aire están de momento las campañas unitarias para los dos comicios del año que viene: Coahuila y Estado de México. La siguiente cita, en 2024, es la elección presidencial.

¿Cuántos votos se necesitan?

La llamada mayoría calificada, necesaria para retocar la Constitución, requiere de dos terceras partes del hemiciclo. Morena y sus socios cuentan con 75 senadores (60 del partido oficialista, seis del Verde, cinco del PT y cuatro del PES. El umbral está situado en los 85 sobre un total de 128 asientos en el pleno del Senado. Y aquí entran en escena los 13 parlamentarios del PRI. Su coordinador, Miguel Ángel Osorio Chong, ha repetido que todos votarán en contra. El grupo en el Senado concentra a una parte de la mayoría de priistas descontentos con el mandato de su presidente, Alejandro Moreno.

Cada vez más voces opositoras sostienen que la lógica detrás del inesperado alineamiento del PRI con la agenda del Gobierno es un acuerdo personal de Moreno, con el que busca tanto blindarse ante las investigaciones judiciales que enfrenta, como frente a las propias presiones dentro de su partido por derrocarlo. Pese a las declaraciones públicas de Osorio Chong, las presiones sobre su grupo parlamentario han ido escalando desde que se anunció la medida. Además, no todos los senadores priistas están frontalmente en contra de Moreno. No es descartable ningún resultado este viernes, incluida la no asistencia de varios de los parlamentarios, lo que rebajaría el quorum.

Últimos movimientos

Desde Morena llevan días intensificando los contactos de cara una cita crucial. De ganar el no, sería el segundo batacazo para una de sus reformas estrella, después del bloqueo de la reforma eléctrica. Al frente de la operación está el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, por orden directa del presidente. La semana pasada estuvo reunido con el coordinador de la bancada morenista, Ricardo Monreal, preparando la estrategia conjunta.

El propio Monreal, que fue pieza clave en el consenso con la oposición para el primer blindaje del Ejército en 2020, reconoció el fin de semana que de momento no cuentan con los apoyos necesarios. Sin embargo, los últimos movimientos indican que ninguna pieza parece fija en el tablero. Este mismo miércoles, el senador panista, Raúl Paz, anunció que se pasaba a las filas de Morena. La figura del tránsfuga es conocida el argot de la política mexicana como ‘chapulín’, en referencia al pequeño insecto que salta de un lado a otro en busca de comida o supervivencia.