EL PAÍS

JON MARTÍN CULLELL

México – 29 NOV 2022 – El aumento de los días de vacaciones en México avanza lentamente en el Congreso. La reforma fue aprobada por el Senado hace casi un mes, pero está pendiente de una votación en la Cámara de Diputados aún sin fecha. Mientras las patronales reclaman flexibilidad y un incremento más paulatino de las vacaciones, un sector de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, se ha mostrado receptivo a algunas de las demandas y ahora apuesta por revisar la iniciativa, lo que amenaza con retrasar la aprobación hasta el año que viene.

La reforma es una de las más esperadas de la legislatura. México es el país de la OCDE donde se labora más horas, y el número de días de vacaciones no ha cambiado desde la promulgación de la Ley Federal del Trabajo en 1970. La nueva iniciativa propone que los trabajadores que cumplan un año en una empresa tengan 12 días de vacaciones, en lugar de los seis actuales. A partir de entonces, por cada año trabajado sumarían dos días hasta llegar a 20. La iniciativa, impulsada por Movimiento Ciudadano y adoptada por Morena, fue aprobada por unanimidad en el Senado.

Pese a la expectativa de que saliera aprobada en la Cámara de Diputados antes del 15 de diciembre, cuando termina el periodo legislativo, la reforma ha enfrentado más resistencias que en el Senado. El coordinador de los diputados de Morena, Ignacio Mier, dijo hace unos días que la iniciativa necesitaba de una “revisión” para atender las preocupaciones del sector privado. “Hay algunos sectores que se tienen dificultad, sobre todo para empresas que se dedican a la maquila. Lo van a revisar…”, afirmó en conferencia de prensa.

Los retrasos han despertado suspicacias en la oposición. El diputado de Movimiento Ciudadano Sergio Barrera, uno de los impulsores de la iniciativa, se declara “preocupado” por las palabras de Mier y apunta al cabildeo del Consejo Coordinador Empresarial, encabezado por Francisco Cervantes, quien asistió a la marcha convocada por el presidente este domingo. “Hay un grupo de empresarios cercanos a Morena que quieren que haya modificaciones y buscan aventar la aprobación hasta el siguiente año”, acusa.

El sector privado ha alertado del impacto económico del aumento de las vacaciones sobre las medianas y pequeñas empresas, con poco personal para cubrir los huecos. El Consejo Coordinador Empresarial, la mayor asociación patronal del país, calcula que los costos laborales subirían hasta un 4%. Para suavizar el golpe, los empresarios proponen que los trabajadores no puedan tomar los días de manera continua y que el incremento para aquellos que hayan cumplido un año en una compañía sea escalonado: nueve días en 2023 e ir aumentándolos hasta llegar a los 12 en 2026.

Frente a estas demandas, el presidente de la Comisión de Trabajo, Manuel Baldenebro, reconoce en entrevista con este diario que se “están escuchando voces del sector patronal”, pero que él personalmente se posiciona en contra de escalonar el incremento. En cuanto a la posibilidad de tomar o no los 12 días de manera continua, el diputado del PES, un aliado de Morena, dice que está a favor de la “flexibilidad” si la piden los trabajadores, no los patrones. “Que los trabajadores tengan la potestad de tomar unos días aquí y otros allá, si hay situaciones de emergencia”, dice.

Barrera, de Movimiento Ciudadano, también se abre a las modificaciones, pero afirma que eso no puede ser pretexto para frenar la tramitación. “Para las micro y pequeñas empresas, sí se tendría que pensar en un régimen especial. Por eso, la iniciativa se tiene que discutir, no congelar”, defiende.

Mientras continúa la discusión interna, disminuyen las posibilidades de que la reforma entre en vigor el 1 de enero de 2023, como estaba previsto en el dictamen del Senado. La iniciativa no se discutirá en la sesión ordinaria de la Comisión de Trabajo de este miércoles. Baldenebro espera convocar a una sesión extraordinaria en los próximos 10 días para que se pueda votar en el pleno y devolverla al Senado en caso de que haya modificaciones. Pero los tiempos, admite el diputado, son justos. “Espero que se pueda aprobar antes del 15 de diciembre, pero es difícil porque la agenda está muy comprometida”, señala. “Lo que yo quiero es que salga por consenso”.