EL UNIVERSAL 

Luis Carlos Rodríguez 

Los cerca de 2 millones de paisanos provenientes de Estados Unidos que regresaron o regresarán a México vía carretera para pasar las fiestas de fin de año están enfrentando el recrudecimiento de la violencia, el cobro de piso o salvoconductos por parte de la delincuencia, así como extorsiones o mordidas de agentes migratorios, aduanales, policías estatales, municipales y hasta militares que se traducen en un gasto de entre 200 y 500 dólares por vehículo, el cual depende de la suerte, la garita de ingreso al país o la lejanía de su pueblo de origen.

Líderes de organizaciones de mexicanos en Estados Unidos señalaron que después de casi tres años sin venir a México se encuentran con un país con un aumento de homicidios, inseguridad, violencia y secuestros, por lo cual regresar a sus lugares de origen ya lo consideran “turismo de alto riesgo”.

“El asalto a una caravana de seis vehículos de paisanos el viernes 16 y sábado 17 de diciembre en una carretera de Zacatecas muestra la inseguridad y violencia en México y ese falso discurso de que somos héroes vivientes es la muestra de la impunidad, de que la Guardia Nacional no combate la delincuencia y que en México se cuida más a los delincuentes, con abrazos y no balazos, que a los mexicanos que subsidiamos la economía con miles de millones de dólares, más de lo que aporta Pemex”, afirmó a EL UNIVERSAL Carlos Arango, líder del Frente Nacional de Inmigrantes.

Expuso que este año, después de casi tres años de pandemia, se incrementó el número de paisanos que están regresando a México cargados de regalos, de dólares para sus familias, lo cual significa un “jugoso botín”, no sólo para los agentes fiscales, aduaneros, de Migración, de la Guardia Nacional, sino también para el crimen organizado, cárteles y delincuencia común.

“Lo que ocurrió en Zacatecas no es un hecho aislado, sólo que trascendió nacionalmente porque fueron varias familias a las que les quitaron sus camionetas, su dinero, sus ahorros de años de trabajo. Es una farsa el programa Héroes Paisanos. Llegar a México vía terrestre es una sentencia de que serán asaltados por criminales o extorsionados por las autoridades federales, estatales o municipales”, dijo vía telefónica desde Chicago.

Expuso que de acuerdo a testimonios de mexicanos que regresaron este año a nuestro país, el cobro de piso o salvoconducto que entregan los criminales en carreteras de Tamaulipas, Chihuahua, Zacatecas, Coahuila o cualquier otro estado, es de entre 200 y 500 dólares. “Con el papelito que te dan, los delincuentes te aseguran que nadie más te robará en ese estado, todo ello ante la pasividad de la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina”.

En redes sociales como Facebook, caravanas de migrantes que retornaron en las últimas tres semanas y que están optando por ingresar por la garita de Piedras Negras, Coahuila, ante el incremento de asaltos y extorsiones en Tamaulipas y Nuevo León, reportaron decenas de casos de asaltos, extorsiones, retenes del crimen organizado, montachoques y ponchallantas en su trayecto, desde diversas fronteras hacia estados como Michoacán, Zacatecas, Hidalgo, Aguascalientes, San Luis Potosí, Jalisco, Morelos, entre otros.

Yuri Rivero, mexicana que reside en Texas, denunció el 21 de diciembre las extorsiones y mordidas a su familia: “Estamos en el puente del Tomate en Matamoros y nos están cobrando 11 mil pesos [unos 550 dólares] por impuestos de ropa usada que exceda de prendas y hasta amenazan con detener la troca y no la devolverán, ni permiten dejar las cosas. Nos quieren obligar a pagar o regresarnos a Estados Unidos. Una funcionaria de aduanas nos está intimidando”, señaló.

El pasado 19 de diciembre en la página Paisanos Rumbo a México Caravanas, María Hernández expuso: “Venían desde Chicago rumbo a Michoacán la mañana de este lunes en la autopista de Nuevo Laredo a Monterrey, cuando en el trayecto un automóvil con cuatro hombres que mostraban armas nos exigieron que nos detuviéramos, al no ceder, las detonaron sin lograr lesionarnos y logramos escapar gracias al conductor de un autobús que nos auxilió escoltándonos”.

Griselda Hernández narró también el 19 de diciembre: “Para alertar que están los chocones [montachoques] en el kilómetro 40 Laredo-Monterrey. Están asaltando con pistola. Gracias a Dios mis familiares están bien, pero el susto sí estuvo feo”.

Por su parte, un análisis del Consejo Supremo Hñahñu, que aglutina a migrantes y profesionistas indígenas, expuso que el número de paisanos que retornan este año, de acuerdo al propio Instituto Nacional de Migración, será de entre 1.5 y 2 millones, quienes no sólo enfrentan a la delincuencia en las carreteras, sino también las extorsiones y pago de mordidas en los aeropuertos y aduanas.

“El primer obstáculo que tienen que librar es con los agentes aduanales del Servicio de Administración Tributaria (SAT), quienes cobran los impuestos, por los regalos que traemos para nuestras familias. Nos piden dinero para no bajar todas nuestras maletas”, expuso la dirigente de dicha organización, Anayelí Mejía Reséndiz.

Indicó que el siguiente obstáculo son los agentes del Instituto Nacional de Migración y la Guardia Nacional, donde es el mismo proceso, “nos piden dólares para dejarnos pasar a México.

“Después es la maña o el crimen organizado, quienes extorsionan para que no nos detengan y roben los productos que traemos desde los Estados Unidos”, destaca el informe que retoma denuncias de los paisanos que han regresado al estado de Hidalgo.

“Este negocio es millonario si tomamos en cuenta que todos los días ingresan miles de migrantes. Si cada migrante es extorsionado con 100 dólares, representa un negocio de más de 1 millón de dólares diarios”, se indica.

Por si fuera poco, se añade en el informe, el trayecto desde la frontera norte hacia el estado de Hidalgo es inseguro, ya que hay estados que son controlados por el crimen organizado y ahí se corre el peligro de sufrir asaltos. “Es una falacia eso de los héroes vivientes, más bien somos mexicanos que sobrevivimos a los abrazos y no balazos”, lamenta.

Raymundo Ramos Vázquez, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, exhortó a los paisanos y los medios de comunicación a que se les haga llegar el mensaje a nuestros paisanos para que no transiten de noche por las carreteras del estado de Tamaulipas, ya que son muy peligrosas y hay muy poca vigilancia de las autoridades estatales, por lo que se han incrementado este año los asaltos, extorsiones y secuestros. Recomendó no transitar por las carreteras de la entidad entre las 11 de la noche y las seis de la mañana.

Ramos Vázquez mencionó que el riesgo de ser asaltados, extorsionados y hasta víctimas de un secuestro, aumenta considerablemente si transitan por nuestras carreteras de 11:00 de la noche a 6:00 de la mañana.