EL UNIVERSAL

Juana García 

Juxtlahuaca.— Pasaron 13 años para que Noé Bautista Hernández pudiera regresar a su pueblo natal, Santo Domingo Viejo, una pequeña comunidad en el municipio de San Juan Mixtepec, en la Mixteca de Oaxaca.

Cuando el joven migró con sus padres, tenía ocho años. Fue en 1998 cuando llegó a Estados Unidos y pasó la mayoría de su adolescencia en los campos agrícolas de varios estados, hasta que en 2011 pudo volver a su comunidad, al conseguir su residencia en el país vecino.

“Mis padres me trajeron a Estados Unidos, nuestra entrada fue por medio de los llamados coyotes o polleros, nos cruzaron por las fronteras de Altar, Sonora. Tuvimos dos intentos para lograr cruzar y así llegar al estado de Florida. Siempre fuimos una familia campesina y teníamos que emigrar a diferentes estados, según la cosecha que se tenía que cultivar”, comparte con EL UNIVERSAL.

Después de conseguir su estatus legal en la Unión Americana, Bautista Hernández viaja a su comunidad de manera constante junto a su esposa y sus hijos.

Noé y su familia son parte de la estadística del Instituto de Atención Integral al Migrante Oaxaqueño (IAIMO): se cuentan entre las más de 10 mil personas originarias de Oaxaca que retornaron temporalmente durante la temporada invernal 2022-2023 para festejar el Año Nuevo, festividad que la población de la Mixteca considera una de las más importantes para su cultura.

Por entidades federativas, Oaxaca ocupa el sexto lugar en retorno de connacionales en los últimos cinco años, sólo por debajo de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Baja California y el Estado de México.

San Juan Mixtepec fue el octavo municipio de Oaxaca con mayor número de migrantes que retornaron a su comunidad durante el periodo 2015-2020, de acuerdo con el Anuario de migración y remesas México 2021, publicado por la Secretaría de Gobernación federal (Segob), a través del Consejo Nacional de Población (Conapo), Fundación BBVA Bancomer y BBVA Research.

Otros municipios que destacaron en el retorno de migrantes en esos años fueron Oaxaca de Juárez, Santiago Juxtlahuaca, Huajuapan de León, Villa de Tututepec, San Juan Bautista Tuxtepec, Miahuatlán de Porfirio Díaz, Putla Villa de Guerrero, Santa Cruz Xoxocotlán y Santa María Zacatepec.

No olvida su origen

Noé Bautista Hernández trabaja en el sector de Salud pública en el estado de Florida; de vez en cuando, cuenta, también va a trabajar en la pisca de la fresa, donde pasó su mayor tiempo de niño y adolescencia.

Sus padres aún se dedican a la agricultura en distintos lugares de Estados Unidos.

“En ocasiones, cuando el tiempo se presta, suelo trabajar en la pisca de fresa, honestamente no lo hago como trabajo completo ni tampoco diré por necesidad, lo hago para nunca olvidar dónde inicié, también para ver de qué forma se puede conseguir más ayuda a los trabajadores agrícolas”, dice mientras recuerda algunos apoyos que ha gestionado para la comunidad campesina migrante.

Sólo 22.6% de la población migrante mexicana en Estados Unidos tiene ciudadanía estadounidense, el resto permanece de manera no regular, de acuerdo con el Anuario de migración y remesas México 2022.

En el caso de Noé, es de los pocos migrantes que acceden a un trabajo digno con beneficios en Estados Unidos, como vacaciones, préstamos y seguros, entre otros, lo que le permite visitar su comunidad de origen.

Así como él, otros de su generación y la que le sigue son los que parcialmente retornan a sus comunidades, para visitar a sus familiares, porque sus padres no pueden hacerlo.

Pablo Santiago Bautista, expresidente municipal de San Juan Mixtepec, señala en entrevista que hasta 70% de la población mixtepecana es migrante: “La mayoría de nuestra gente es mano de obra en Estados Unidos y en otros estados”.

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Aunque Noé ha vivido más de la mitad de su vida en Estados Unidos, dice, “nunca me he olvidado de dónde vengo, ni de donde proviene mi raíz, los recuerdos de mi niñez viven muy presente en mi mente, los momentos que solía cuidar mis chivos, borregos y los recuerdos que tuve con mi abuela. Regresar a mi tierra me ayuda mucho a mostrarle a mis hijos lo que somos y cómo vivimos, para que nunca se les olvide”.