Descifrar el ADN de los mexicanos para mejorar su salud y calidad de vida

EL PAÍS

ANDREA J. ARRATIBEL

México – 11 MAY 2023 – 04:15 CST

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Casi 15 millones de mexicanos viven con niveles de colesterol en sangre por encima de lo recomendable: un problema de salud que se puede heredar de padres a hijos y derivar en un episodio de infarto letal.

Con el fin de contribuir a la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que más aquejan a la población del país, el Instituto Tecnológico de Monterrey acaba de lanzar el proyecto piloto de oriGen, que secuenciará el ADN mexicano y creará un biobanco con información sobre el papel que juega la relación entre ciertos genes y otros factores de riesgo, como el medio ambiente, la economía o alimentación en el desarrollo de las patologías más comunes. “Entre ellas, el cáncer, la hipercolesterolemia o la hipertensión arterial, un asesino silencioso en el país”, asegura Pablo Antonio Kuri Morales, epidemiólogo y responsable de la iniciativa que va a cartografiar el genoma de 100.000 mexicanos de distintas regiones de la República, desde Monterrey, en Nuevo León, hasta Mérida, en Yucatán. A estos ciudadanos también se les tomará medidas antropométricas e indicadores de su estado de salud: talla y composición corporal, peso, medidas de cintura y grasa, niveles de glucosa, triglicéridos, presión arterial…

Los voluntarios, seleccionados al azar, tendrán que completar un cuestionario de 500 preguntas que permitan recabar información sobre los antecedentes de enfermedades familiares: desde si su madre tiene sobrepeso o el colesterol por las nubes, si su padre o abuelo padecieron cáncer de próstata, si consume alcohol y tabaco o si hace ejercicio de forma rutinaria, entre otros aspectos claves del estilo de vida.

Un archivo biométrico que les permitirá a los investigadores relacionar la información genética secuenciada con distintos hábitos y generar estrategias preventivas, ajustadas específicamente a las características de la población. “Un proyecto único en toda Latinoamérica con el fin de que los ciudadanos mexicanos estén más sanos, tengan una mejor calidad de vida y puedan vivir muchos años sin grandes complicaciones médicas”, asegura el experto, para quien la investigación que lidera también representa “un paradigma del desarrollo científico de la región”.

Menos del 1% de los estudios genéticos realizados en el mundo se ha hecho en poblaciones latinoamericanas. Y, aunque en el país existen algunos precedentes como el Biobanco Mexicano de Enfermedades Metabólicas, una colección de 3.000 muestras de fragmentos de ADN y material biológico almacenados para fines de investigación creada en el 2020, la información genómica sobre los mexicanos es sumamente escasa. “Además de crear el repositorio genético y bioestadístico más grande de su población, este proyecto permitirá resolver grandes problemas de salud en México”, explica Kuri, convencido de que conocer en detalle el vínculo entre los factores genéticos y los socioambientales “es clave para atacar de origen algunas de las enfermedades más comunes. Sobre todo para un país que no previene los problemas de salud”.

Según expone el epidemiólogo, uno de los retos del sistema sanitario mexicano consiste en migrar de un modelo curativo a uno preventivo que reduzca los impactos sociales y económicos que causan tantas afecciones evitables. “Es habitual que los pacientes solo acudan al centro de salud cuando ya padecen una enfermedad muy desarrollada. Nuestro sistema actúa cuando las personas ya están graves y necesitan cuidados que muchas veces son difíciles, costosos y desgastantes”, matiza Kuri.

De acuerdo con los datos sobre mortalidad y la carga global de enfermedad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2021 se atribuyeron más de 200.000 fallecimientos al sobrepeso y la obesidad, lo que se traduce en 652 muertes diarias que se podían haber sorteado.

Mientras en México aumenta la incidencia de trastornos como la obesidad, que mata a 27 mexicanos cada hora, o la diabetes —primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda en hombres desde el 2020—, la medicina preventiva es un campo desconocido para una sanidad de filas infinitas en los hospitales. “Algo que pretende evitar el proyecto oriGen, concebido hace tres años”, señala su responsable.

Durante la primera parte del programa, un equipo capacitado y experto asistirá a las casas de los voluntarios para extraer sangre de los miembros de la familia y recolectar muestras, las cuales serán enviadas a laboratorio especializados para aislar el ADN y secuenciarlo.

El objetivo es que para el 2025 se hayan conseguido mapear los genomas de 100.000 mexicanos. “Información que quedará resguardada en una seroteca a la que podrán acceder investigadores que contribuyan al diagnóstico y tratamiento de pacientes”, expone Kuri. De acuerdo con el experto, este mapa genético, centinela de las incógnitas biológicas responsables del desarrollo de algunas enfermedades, servirá de base para un sinfín de investigaciones y mejoras en el sistema de salud mexicano. Pero, además, “podrá extenderse al resto de América Latina, aportando mucho conocimiento a toda la región”, añade. “Entender los orígenes de algunos padecimientos facilitará mucho poder prevenirlos y desarrollar tratamientos personalizados para los ciudadanos, contribuyendo al bienestar de nuestra sociedad”.