REFORMA

Francisco Morales V.

En una zona privilegiada de galerías de arte y antigüedades, en las proximidades del Museo de Orsay, una vitrina parisina exhibirá con orgullo una muestra de la “muxeidad” que se vive todos los días en el Istmo de Tehuantepec.

El 20 de septiembre, la nueva Galería Lodo, en el corazón de la capital francesa, abrirá sus puertas al público con la muestra fotográfica Un muxe en París, del oaxaqueño Nelson Morales (Unión Hidalgo, 1987).

Se trata de la primera exposición individual en esta ciudad del artista que, desde hace 13 años, ha retratado al tercer género de la región zapoteca en la que nació, de la forma en la que sólo podría hacerlo alguien que es parte de su comunidad.

“Queremos que sí se vea en las imágenes lo que, tal vez, podría ser que ya se conoce por los medios de comunicación, por algunos documentales, por información que le llega a todo mundo, pero también entender el contexto, que es un tema muy personal”, explica.

“Un tema muy personal en donde yo, como parte de la comunidad, me estoy adentrando y estoy dando mi punto de vista, que los visitantes sepan que esa construcción de imágenes es a través de una experiencia personal que he vivido durante años y que de esa manera lo he mostrado”, abunda.

A través de numerosas exposiciones y fotolibros de gran éxito, como Musas muxe (2018), Morales ha mostrado su propio camino para retratar la vida cotidiana, la sexualidad y la cultura de las distintas identidades que caben en la muxeidad istmeña.

Para el fotógrafo, ha sido una labor que ha servido para mostrar al mundo la diversidad de quienes se identifican con ese género que, contrario a lo que suele pensarse, no solamente se refiere a las personas de sexo masculino que asumen roles y vestimentas tradicionalmente femeninas, y que sienten atracción por personas de su mismo sexo.

La exposición en París está compuesta por 20 imágenes que muestran el acercamiento del fotógrafo con su propia comunidad, primero desde el autorretrato y luego como testigo y participante privilegiado de la vida muxe.

“Ha ido por etapas, dependiendo de mi experiencia, dependiendo de cómo me he sentido durante cada etapa”, explica.

“Obviamente, en un principio como que no es tan cercano, tan profundo, es como una manera de ir explorando y poco a poco uno se va metiendo, va indagando más, va descubriendo uno más cosas, se va uno autodescubriendo a sí mismo, me empiezo a retratar, ellas me empiezan a retratar y luego voy más allá”, apunta.

Morales, quien se autodescribe como muxe nguiiu -quienes se presentan a sí mismos con vestimenta tradicionalmente masculina- todavía está en la búsqueda de indagar con mayor profundidad en su comunidad.

“Ahora, estoy haciendo fotografías de otra manera, intentando buscar algo más allá, algo que no se ha contado, y eso es lo que a mí me interesa: decir las cosas que tal vez no se han dicho y tal vez decirlas bajo mi propia experiencia”, detalla.

Para Un muxe en París, el artista oaxaqueño seleccionó algunas imágenes que serán mostradas por primera vez en la Galería Lodo, un espacio naciente para la fotografía mexicana contemporánea.

“Son obras que a veces yo me las he guardado porque tal vez algunas galerías, algunos museos, algunas curadurías no las toman de la manera que yo quisiera, pero en esta ocasión yo me animé a sugerir un trío de imágenes de alguna manera más explícitas, pero igual que tienen toda esta tensión y esta pasión que yo busco al retratar a los personajes”, describe.

Este gesto de confianza a la galería contribuye a la forma en la que Morales ha buscado mostrar a la muxeidad en países como España, Colombia, Portugal, Alemania, Malasia, Argentina, Estados Unidos, Brasil, Holanda y la propia Francia.

De acuerdo con el fotógrafo, en los 13 años que lleva con este proyecto se ha visto un cambio en la percepción de su comunidad.

“Yo creo que, en un principio, se pensaba que la muxeidad en el Istmo de Tehuantepec era el ‘paraíso queer’, y yo creo que con el paso de los años obviamente hay una aceptación generalizada de que ser muxe es un orgullo, pero eso ha ido cambiando porque también tenemos muchos retos, muchas cosas por las cuales luchar, para que en muchos lugares sean más inclusivos, nos respeten, ganar espacios”, declara.

“La gente de alguna manera ya sabe que no es el paraíso, pero que sí somos un ejemplo a seguir para algunas comunidades que son todavía reprimidas, y que también somos y estamos muy orgullosos de nuestra cultura, de nuestra identidad, de todo eso que nos caracteriza como istmeños, como muxes”.

Entre estos retos está que todavía se reconozca la diversidad de identidades entre los muxes y combatir prácticas como la apropiación cultural.

En lo personal, Morales actualmente trabaja en un nuevo proyecto para retratar a las mujeres dentro de la muxeidad, así como lograr una exposición individual abarcadora en la Ciudad de México, que todavía no ha tenido, pero que ya está en puerta.

“Algo para mí muy importante es llegar a espacios hegemónicos del arte, ése es un trabajo que no se logra a la primera, que tiene uno que trabajar mucho en esta carrera, pero poco a poco ahí vamos”, celebra.

Por lo pronto, en el número 20 de la Rue de Verneuil, la Galería Lodo, dentro del corazón de una de las capitales hegemónicas del arte en el mundo, contará con una ventana privilegiada hacia la muxeidad que ha sido retratada por la lente de Nelson Morales.

Nelson Morales, Fotógrafo

“En un principio, se pensaba que la muxeidad en el Istmo de Tehuantepec era el ‘paraíso queer’ (…) La gente de alguna manera ya sabe que no es el paraíso, pero que sí somos un ejemplo a seguir para algunas comunidades que son todavía reprimidas”.